día mundial de la diabetes 2016

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sábado, 22 de diciembre de 2012

estrés navideño

Se han dado cuenta que todos los años es igual - o quizá mayor - el nivel de estrés en las personas durante las Fiestas. En realidad, es común sentir un aumento del estrés en estas fechas, pero cada vez es mayor y comienza antes, es decir, desde los primeros días de diciembre. ¿Consumismo o algo parecido? (este es tema para otro post).

El tráfico se vuelve insoportable durante la semana y cualquier hora es "hora punta"; los fines de semana ni que decir, ya que familias enteras abarrotan las tiendas, centros comerciales, cadenas de tiendas, tiendas por departamento, ferias navideñas, etc para conseguir los regalos más originales, las promociones, las oportunidades únicas, etc. Es como si la gente se volviera una "bomba de tiempo" que en cualquier momento puede estallar...y algunas veces lo hacen...

¿Acaso nunca han visto, en esta época del año, a varias personas que escojen la misma prenda (porque ya no hay variedad de tallas, colores, etc), entonces para ver quién se la lleva empiezan a jalar la prenda de un lado y de otro y al final la más fuerte sale vencedora? Algo así como la ley de la Selva, curioso ¿no?, sobre todo porque ni estamos en la Selva, ni somos animales, en fin. Las personas llegan hasta arrancharse las cosas, por ejemplo, la última muñeca de Monster High que existe en la tienda es motivo de disputa de quién la vio primero...a eso me refería con lo de "bomba de tiempo".

Los científicos están descubriendo que la ansiedad es realmente un peligro para la salud, especialmente para las personas con diabetes. Conozcamos a través de la revista Diabetes Forecast por qué se produce el estrés y cómo reducirlo durante esta temporada de alegría, unión y paz.  

Las manecillas del reloj avanzan, pero tu carro no. Aún no te mueves del lugar en donde estás atorado hace más de 30 minutos...¡el tráfico está horrible! Adivinen....tarde al trabajo...¡otra vez!. Y por salir apurado olvidas tu medidor de glucosa en sangre en casa. Ups!...hola estrés, un placer conocerte (sarcásticamente). Todos hemos sentido, en un momento u otro, ese apretón o presión en el estómago a causa del estrés.

Los científicos están descubriendo que es un peligro para la salud. La Diabetes tipo 2, por ejemplo, puede ser provocada, en parte, por el estrés. La ansiedad constante puede ser perjudicial para las personas con diabetes, también, pero no dejes que eso te preocupe, pues hay estrategias para hacerle frente y las mencionaré en un post dedicado a ese tema exclusivamente.

El estrés agudo o el estrés relacionado con una determinada situación o acontecimiento repentino, es la respuesta general del organismo a un desafío. Cuando el cuerpo experimenta estrés agudo, la adrenalina y otras hormonas del estrés se disparan. Esto estimula el sistema nervioso para coordinar una serie de cambios físicos que preparan el cuerpo para la "lucha o huida". El pulso se acelera, la digestión se retarda, y el cuerpo libera nutrientes, incluida la grasa y la glucosa para proporcionar energía rápida. En tiempos prehistóricos, esta respuesta de estrés proporcionaba a nuestros antepasados el alza de la energía que necesitaban para hacer frente a los grandes depredadores.

Hoy en día, los seres humanos rara vez necesitamos huir de bestias. Sin embargo, aún experimentamos estrés agudo en respuesta a estímulos modernos. "Estamos experimentando esa misma respuesta, día tras día", dice Nancy Adler, PhD, profesora de psiquiatría en la Universidad de California - San Francisco, "como si tu jefe te gritara".

La pregunta es: ¿Qué es lo que el estrés hace en la salud del ser humano moderno? Para responder a eso, los investigadores desencadenan el estrés en el laboratorio y luego miden los cambios físicos que resultan. "Lo mejor para inducir el estrés es hablar en público", dice Adler. Después de hacer que voluntarios hablaran frente al público, los investigadores midieron los niveles hormonales en la saliva de los participantes. Encontraron que el estrés agudo aumenta los niveles de cortisol, una hormona que aumenta los niveles de glucosa en la sangre - un "código naranja" de alerta de peligro.

Para la mayoría de la gente, una respuesta de estrés ocasional no se cree que es perjudicial (excepto para aquellos con ciertas condiciones, tales como enfermedades del corazón). El daño se da cuando el estrés se convierte en una experiencia cotidiana incrementando, repetidamente, el cortisol y los niveles de glucosa en sangre y alterando otros aspectos de nuestra fisiología. "Si esto se convierte en una experiencia crónica, con el tiempo se genera el desgaste en el cuerpo", dice Adler.

código naranja
Después de un episodio de estrés agudo, el cuerpo se supone que debe ir bajando las hormonas y calmar los nervios, volviendo a la normalidad. Sin embargo, la evidencia sugiere que si el cuerpo experimenta estrés con frecuencia, nunca vuelve a su estado de calma de código verde. El cuerpo puede quedarse atorado en código naranja, un elevado estado de alerta. En esencia, el cuerpo termina con un  permanente bajo nivel de estrés, en el que los niveles de hormonas del estrés como el cortisol son elevados y los sistemas del cuerpo permanecen más preparados de lo que es normal o saludable. Esto es lo que los médicos y los científicos refieren como el estrés crónico.

Un bajo nivel de estrés crónico afecta el cerebro, los pulmones y los músculos, y se ha relacionado con una variedad de condiciones de salud, incluyendo una precaria función del sistema inmunológico, enfermedades del corazón, cáncer, diabetes tipo 2 y problemas gastrointestinales.  Aún así, los científicos todavía están tratando de averiguar, exactamente, los cambios biológicos provocados por el estrés que conducen a la enfermedad. El estrés también puede afectar la salud mediante la modificación de la conducta, tales como estimular a la gente a buscar alimentos dulces y altos en grasas. "Si estresamos a las ratas y les damos variedad de alimentos, ellas siempre van a ir por los equivalentes a la llamada comida chatarra, dice Adler. "Esto hace bajar los niveles de cortisol. Es una solución a corto plazo con un costo a largo plazo".

Así que ya saben por qué cuando estamos estresados lo primero que buscamos es comernos un chocolate, caramelos, tomar una gaseosa (no light)...¡algo dulce con urgencia!. Pero como bien menciona la doctora Adler, el costo es elevado y a largo plazo.

Por ello sólo una recomendación, en estos días, que falta tan poco para que podamos celebrar la Navidad, traten de no estresarse haciendo compras de último minuto, corriendo de una tienda a otra o de un lugar a otro porque el tráfico sigue insoportable, las colas para pagar se vuelven interminables (si lo vas a hacer quizá puedas hasta leer un libro completo esperando...).

Aprovechen estos días para disfrutar de la familia, las Fiestas son momentos de felicidad, unión y alegría. Es por ello que aprovecho este momento para desearles una FELIZ NAVIDAD en familia y que el Nacimiento de Jesús llene de amor y paz cada uno de nuestros corazones.

viernes, 21 de diciembre de 2012

guía para niños de qué es la diabetes tipo 1

Hola a todos, espero se encuentren bien. Disculpen por no haber publicado nada en estos días, pero mi vida ha dado varios giros y se están produciendo varios cambios de dirección a nivel personal. Se podría decir que he estado en mi montaña rusa personal durante estos últimos días, pero nunca me olvido de ustedes.
Es por ello que visitando la página de la Asociación Colombiana de Diabetes encontré este video que es súper didáctico para entender mejor qué es la diabetes tipo 1. Es una guía didáctica para los niños y para nosotros también. Espero puedan verlo y luego me cuentan qué les pareció.


Fuente: You Tube

jueves, 13 de diciembre de 2012

¿ser feliz?

Hoy he decidido comenzar el día con una sonrisa y me he propuesto contagiar a los demás con ella. Es un lindo día; un día más en que podemos despertar, abrir las cortinas y dejar que la luz entre a nuestra habitación; en que podemos disfrutar de las cosas simples de la vida, lo que la naturaleza nos ofrece y que muchas veces pasamos por alto o simplemente no nos damos cuenta por estar pendientes de las condiciones adversas que a veces se nos presentan. Hoy he tomado la decisión de ¡ser feliz! Ojalá ustedes también lo hagan. Como bien dicen: tomemos un día a la vez.
Psicóloga, columnista, conferencista y escritora chilena.
"Ser FELIZ es una decisión que hay que tomar todos los días, que NO depende de las condiciones de vida que uno tenga, sino de la ACTITUD con la cual enfrentar los problemas. La felicidad es DECIDIR SER FELIZ"

domingo, 9 de diciembre de 2012

test del círculo azul

El Test del Círculo Azul es un test que nos ayuda a conocer si estamos en riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
La diabetes puede afectarte a ti o alguna persona cercana a ti. Ningún tipo de población o grupo de edad está libre de la epidemia. Actualmente, más de 300 millones de personas viven con diabetes. Se espera el total alcance los 500 millones en 20 años. Muchos más corren riesgo de desarrollar la enfermedad.
Los dos tipos de diabetes, tipo 1 y tipo 2, son serios y ambos pueden afectar a niños.
Por eso tomen unos minutos y conozcan un poco más acerca de los factores de riesgo.


sábado, 8 de diciembre de 2012

Banting y Best: un poco de historia

(Post escrito por Marcelo González, glucolega chileno)
Un poco de historia acerca de los actores involucrados en el descubrimiento de la insulina y del primer paciente en recibir una dosis de ésta.

Frederick Banting
Frederick Grant Banting
(1891 - 1941)
Frederick Banting, un médico canadiense cuyos trabajos de investigación llevaron al descubrimiento de la insulina para ser usada en el tratamiento de la diabetes. Veamos algo de su biografía. 
El menor de 5 hermanos, Frederick Grant Banting nació el 14 de noviembre de 1891 en el pueblo de Alliston, en la Provincia de Ontario, Canadá.
Con una infancia tranquila y no destacando mucho en los estudios primarios, a la hora de pensar en la educación superior primero pesó la decisión de sus padres quienes lo enviaron a estudiar Teología, como preparación para el Ministerio Metodista. Pero, un año después, dejó aquello para entrar a Medicina en 1912 en la Universidad de Toronto.  Debido a la guerra, la carrera de Medicina fue acortada y se graduó en 1916.
A pesar de ser corto de vista y haber sido rechazado en primera instancia en el ejército, junto a otros compañeros, Banting partió finalmente al combate con el grado de Capitán, con el que llegó a Inglaterra en 1917.
Un año estuvo trabajando en hospitales de Inglaterra hasta que fue enviado al frente de batalla, en Francia, en donde a pesar de haber sido herido en un brazo siguió prestando ayuda a sus camaradas de armas. Esta acción hizo que recibiera la condecoración de la Cruz Militar.
Estuvo recuperándose largo tiempo de la herida en Inglaterra y regresó a Toronto en 1919, donde ingresó a trabajar como residente de cirugía al Hospital para Niños Enfermos. Luego se estableció en London, una ciudad situada a 160 kms. de Toronto, donde comenzó a ejercer la medicina en forma privada.
En julio de 1920, y como su consulta parecía no prosperar desde el punto de vista económico, decidió pedir trabajo como preparador de fisiología en la Universidad de Western, Ontario. Allí fue en donde, recopilando antecedentes para una clase sobre metabolismo de los carbohidratos, leyó un artículo publicado por el patólogo norteamericano Moses Barron, que describía un caso de litiasis pancreática (cálculos en el páncreas) en el que se atrofió el sistema acinar (el que produce todos los jugos pancreáticos, distintos a la insulina) y se preservaron los islotes descritos por Langerhans en 1869. La madrugada del día 31 de octubre de 1920 Banting escribió estos apuntes: “Diabetus, ligar los conductos pancreáticos de un perro. Mantener el perro vivo hasta que los conductos degeneren dejando los islotes. Tratar de aislar la secreción interna para aliviar la glucosurea”. Parecía una idea genial.
Presentó la idea al departamento de Fisiología de la Universidad de Western, pero como estaban remodelando sus edificios y no tenían las instalaciones apropiadas le recomendaron acudir a la Universidad de Toronto.
Algunos colegas le sugirieron entonces que conversara con el Profesor John JR Macleod, jefe del Departamento de Fisiología de la Universidad de Toronto, quien además era un gran estudioso del metabolismo de los carbohidratos.
El laboratorio donde se descubrió la insulinaEn noviembre de 1920 se reunieron. Para Mcleod quedó de inmediato en evidencia que Banting no sabía mucho de carbohidratos ni de diabetes... Además, ya habían muchos otros afamados investigadores que habían intentado lo que Banting proponía y fracasaron. Banting usó como argumento que ninguno de ellos era cirujano como él, ni tenían la capacidad de ligar adecuadamente los conductos pancreáticos. Lo único que pedía era un local, 10 perros, un ayudante y la posibilidad de medir glucemia (es la medida de concentración de glucosa libre en sangre, suero o plasma sanguíneo) y glucosuria (presencia de glucosa en la orina a niveles elevados) en los perros. No pidió que le pagaran ni que lo contrataran.
Finalmente Banting convenció a Mcleod y los experimentos se iniciaron en el verano de 1921.

Mcleod designó a los estudiantes Charles Best y Clark Noble como sus ayudantes. Ambos trabajaban como preparadores en el Departamento de Fisiología de la universidad. Como se venía el verano y las vacaciones, ellos sortearon con una moneda quien comenzaría con el trabajo. Así quedó estipulado que sería Best el primero y luego de un mes lo reemplazaría Noble... cosa que nunca sucedió.
Lo primero que hicieron Banting y Best fue acondicionar el viejo salón que llevaba más de una década abandonado. Luego, la idea era pancreatectomizar varios perros para que Banting practicara el procedimiento. De esta forma Best se familiarizaría con la forma de determinar la glucosuria y la glucemia, y ambos verían el desarrollo de la diabetes en los perros. Simultáneamente, se ligarían los conductos pancreáticos de varios perros para lograr la atrofia de los acinos pancreáticos y la preservación de los islotes. Luego de esto, Banting reoperaría a los perros para obtener del páncreas atrófico la secreción interna que se supone mejoraría la condición de los perros pancreatectomizados.
Cuando sólo llevaban dos semanas de trabajo les quedaban apenas 3 perros vivos...Por lo que tuvieron que comprar más en las calles de Toronto.
En junio de 1921 llegó el momento de aplicar la secreción de los páncreas atróficos. Pero las preguntas de cómo se haría surgieron poniendo todo el trabajo bajo un manto de duda y fracaso, pues además Mcleod no se hallaba en el país (estaba en su Escocia natal de... vacaciones) y no había como pedirle ayuda.

Se descartó el injerto o el trasplante para decidir preparar un extracto de páncreas atrófico, con piezas de tejido licuadas y sometidas a sucesivas filtraciones para eliminar las partículas sólidas.
Por la mañana del 10 de julio de 1921, Banting y Best le inyectaron 4 cc del preparado, vía endovenosa, a un perro identificado con el número 410.
Notas de Banting y Best acerca de la
primera inyección de insulina.
El perro tenía una glucemia de 200 mg/dL (miligramos por decilitro) cuando lo inyectaron. Luego de una hora, tenía 120 mg/dL. Le inyectaron 5 cc más pero sólo bajó a 110 mg/dL...Y luego subió a 140 mg/dL habiendo sido inyectado nuevamente.
Pero no desfallecieron. El 1 de agosto sacaron de un coma diabético a un perro que no tenía páncreas aplicando 8 cc del extracto. Aquí hubo un hecho significativo. La glucemia inicial del perro era de 500 mg/dL y en una hora bajó a 42 mg/dL. Más tarde ocurrió lo mismo con otro perro...Y como ya llevaban un tiempo inyectado el “extracto” decidieron llamarlo “Isletín”, pues provenía de los Islotes de Langerhans.
Se pusieron aventureros, Banting y Best, pues intentaron ver si extractos de hígado o el “isletín” hervido tenían el mismo efecto de bajar la glucemia. También probaron si funcionaba aplicándolo por vía rectal... Pero no. De todas formas, estas desviaciones del tratamiento inicial, les permitió descubrir que no era necesario atrofiar los acinos pancréaticos, así que cambiaron la solución salina que utilizaban para la extracción por alcohol, lo que les permitía obtener una mayor concentración. También comenzaron a utilizar páncreas de terneros, pues se supo que los páncreas fetales tienen mayor cantidad de células beta que los de animales adultos. Banting dijo que aquello “marcó una nueva era en el trabajo”.
Banting y Best lograron mantener vivo al perro 33 durante 70 días con inyecciones diarias de la isletina, por lo que enviaron un manuscrito en noviembre de 1921 que fue publicado en febrero de 1922 en el Journal of Laboratory and Clinical Medicine de St. Louis, Estados Unidos.
Con Mcleod ya en Toronto, a través de él, Banting consiguió el concurso de James Bertran Colli - un afamado químico - para que colaborara en el proceso de purificación y aislamiento de la isletina. La presencia de Collip fue de mucha ayuda pues con su experiencia mejoró el procedimiento de obtención y purificación de la isletina, demostró su incidencia sobre la cetonuria y la formación de glucógeno hepático, y comprobó que el extracto era capaz de bajar la glucemia en animales sanos.
Pero faltaba la prueba en humanos...Y lo que todos - quienes tenemos diabetes y nos inyectamos diariamente - hemos querido por mucho tiempo quedó demostrado que no era posible desde el comienzo: Banting le administró vía oral una porción de la isletina a quien fuera su compañero en la escuela de medicina, el Dr. Joe Gilchrich, que tenía diabetes... por cierto que no hubo resultados.Publicación sobre los avances en la investigación.
Mientras Collip seguía trabajando en la purificación de la isletina, hubo una reunión de la Sociedad Americana de Fisiología en la Universidad de Yale, en New Heaven (Connecticut), donde sería presentado el trabajo “Las influencias beneficiosas de ciertos extractos pancreáticos en la diabetes pancreática”, por Mcleod, Banting y Best, estos dos últimos en calidad de “invitados”. Banting dijo que cuando presentó el trabajo no podía hablar ni pensar, pues nunca había estado ante una audiencia tan reputada en materias de investigación, por lo que no lo presentó bien. Más todavía, los oyentes manifestaron muchas críticas y preguntas muy sesudas, las que fueron sorteadas por Mcleod, quien dentro de sus características destacadas tenía justamente ser un orador brillante de ideas ordenadas. Ahora bien, el uso del pronombre “nosotros” al mencionar la autoría del descubrimiento despertó la desconfianza de Banting...Y era que no, si él se había ido de vacaciones al comienzo de la investigación.
En Toronto, Collip avanzaba. Purificaba el extracto y generaba mayores cantidades. A fines de 1921, Collip identificó el shock hipoglicémico en ratones y logró su recuperación con glucosa pura endovenosa.
Entonces llegó el momento. Banting le pidió a Mcleod la oportunidad de utilizar la isletina cada vez más purificada en algún paciente del Hospital General de Toronto, pero para ello necesitaba la aprobación del Jefe del Departamento de Medicina, pues Banting no trabajaba en el hospital.
Mcleod intercedió ante Duncan Graham, Jefe del Departamento de Medicina, quien se negaba rotundamente a que se experimentara o investigara en pacientes a su cuidado. Finalmente, se le concedió el permiso.
El paciente escogido fue Leonard Thomson, un niño de 14 años, con diabetes desde 1919, que tenía como tratamiento la dieta de Allen (dieta de hambre literalmente, sin hidratos de carbono, con sólo 450 calorías por día, pero que era lo único que se le podía ofrecer en ese entonces a los diabéticos que finalmente no duraban con vida más allá de 12 a 18 meses en promedio), con un peso de 32 kilos. Leonard se veía pálido, con el abdomen prominente, exhalaba olor a cetonas y estaba en cama con escasas posibilidades de mejorar. Su padre autorizó el procedimiento y el 11 de enero de 1922 le inyectaron 15 cc de la isletina, 7,5 en cada glúteo. Esta cantidad era la mitad de la dosis que le habrían inyectado a un perro de su mismo peso. Al día siguiente, su glucemia había bajado de 440 mg/dL a 320 mg/dL. La glucosuria varió en 24 horas de 91,25 grs. en 3.625 cc de orina a 84 grs. en 4.060 cc, lo que significa que no se evidenció un beneficio clínico. Incluso desarrollo un absceso en los sitios de punción. ¿Se imaginan la “pureza” de la isletina en ese entonces?
Pero Banting y su equipo no se rindieron. Más trabajo para Collip. Imagínenlo mezclando, filtrando, destilando, evaporando, concentrando, diluyendo, centrifugando y mezclando una y otra vez hasta que obtuvo un nuevo preparado el 23 de enero de 1922. Con Leonard casi moribundo, éste fue inyectado ese día, recibió 20 cc a las 5 de la tarde. Su glucosuria bajó a casi 0 y la glucemia el día 24 bajó de 320 a 120 mg/dL. Este día se considera como el momento en que queda demostrado sin ambigüedad que la secreción del páncreas podía usarse para tratar la diabetes humana.
Luego, en febrero de 1922 otros 6 pacientes fueron tratados con éxito.
Poco tiempo pasó para que el mundo se enterara del éxito obtenido por estos médicos en Toronto, lo que generó el deseo de muchos pacientes por recibir la isletina.
Lo poco que se producía se repartía entre connotadas clínicas de Canadá y algunas en los Estados Unidos, entre ellos la Allen y la Clínica Joslin. 
Como era lógico, mirado desde la perspectiva del siglo XXI, las distintas partidas de “isletina” tenían potencias variables y con frecuencia se infectaban los sitios de inyección. Por otro lado, las reacciones hipoglicémicas eran frecuentes, pero se podría decir que los pacientes las disfrutaban pues les permitían comer dulces y azúcar.
La isletina producida inicialmente por los laboratorios Connaught (hoy Sanofi-Pasteur), fue paulatinamente sustituida por la fabricada en los laboratorios Lilly. Debido a ello hacia finales de 1923 el drama de la carencia de insulina comenzó a resolverse.  
Cabe mencionar que en 1921, el Dr August Krogh, premio Nobel en fisiología en 1920 aprovechó un viaje por otros motivos y al escuchar hablar de las investigaciones de Banting y Best, visitó Toronto con su esposa que tenía diabetes “de inicio tardío” (nuestra actual Diabetes Tipo 2) para buscar tratamiento para ella. Luego de conseguir el alivio y posterior a su reunión con Banting y Mckleod, logró la autorización de la Universidad de Toronto para introducir la insulina en Dinamarca, donde la existencia de páncreas porcino era abundante en las fabricas de jamón. El Dr. Krogh, trabajó con Hans C. Hagedorn en la elaboración de la insulina ¨Leo¨ que posteriormente dio origen a Novo‐Nordisk, que a finales de 1923 se unió a la “Iletin” de Lilly para la producción masiva del producto.
En el mes septiembre de 1923, entre 20 y 25,000 diabéticos norteamericanos estaban recibiendo isletina. Es en este momento, cuando se acordó que la Iletin de Lilly y todas las demás marcas del producto se denominarían insulina.


La comunidad científica propició que la insulina estuviera pronto disponible en España, Inglaterra, Alemania, Francia, México, Sudamérica y otros lugares alrededor del mundo. Esto contribuyó a que los días de gloria llegaran para Banting. Ceremonias, banquetes, charlas, todos querían rendir tributo a la insulina y su descubridor.
Hacia finales de 1923 Banting viajó a Europa, se presentó en conferencias de innumerables sociedades científicas y hasta fue recibido por el Rey Jorge V de Inglaterra. Más allá de su modestia y reserva forjadas en el seno de su familia campesina, sin duda que no estaba dispuesto a renunciar al reconocimiento de sus logros científicos, cosa que comenzaba a ser vox populi.
Surge entonces en el gobierno de Canadá y la Universidad de Toronto, la idea de postular a Banting para el Premio Nobel de Medicina en 1923. Ese año se postularon 57 candidatos, entre ellos Frederick Banting, postulado por George Crile, un famoso cirujano de la Clínica Cleveland y por Benedict destacado por sus investigaciones del metabolismo. Al mismo tiempo Mcleod fue propuesto por el Profesor Stewart, quien era un renombrado fisiólogo. También hubo una nominación conjunta para Banting y Mcleod, por parte del Profesor Krogh.
El Comité de elección tuvo muchas dificultades para nombrar al ganador, entre otras cosas por el poco tiempo transcurrido entre el descubrimiento y la postulación, la poca precisión en la contribución de cada uno al descubrimiento y el temor a premiar un descubrimiento que transcurrido más tiempo pudiera ser un sencillo fracaso.
El 25 de octubre de 1923, la asamblea de 19 profesores del Instituto Karolinska en Estocolmo, proclamaron a Banting y Mcleod como ganadores del Premio Nobel. 
El Nobel otorgado a Banting y Mcleod, trajo consigo una serie de inconvenientes tanto al interior del grupo de investigadores de Toronto como en lo externo, porque en otros lugares se consideró que se estaba siendo injusto con una serie de investigadores que lograron el aislamiento del factor pancreático hipoglucemiante antes que los canadienses. Y esto es cierto, pues hubo varias investigaciones que iban en el mismo camino cuando debieron ser detenidas ya sea por falta de financiamiento o por la guerra.
Pero bueno, eso ya no es culpa de Banting.
Por cierto, cuando Banting supo que compartía el premio con Mcleod, montó en cólera y hasta amenazó con no recibirlo. No reconocía ninguna idea del Jefe de Fisiología, ni su participación en un solo experimento que condujera al descubrimiento de la insulina.
Por otro lado, Best se sintió frustrado pues con mucha razón él no se consideraba un simple ayudante de Banting, sino su par en toda la investigación, lo que noblemente fue reconocido públicamente por Banting.
En el mismo sentido, la Universidad de Alberta, donde trabajaba Collip, opinaba que sin la participación de este investigador no se hubiera obtenido un producto puro y atóxico que se pudiera aplicar a los seres humanos.
La Universidad de Toronto tuvo una actitud muy conciliadora que hizo recapacitar a Banting. Ellos decían que su actitud no beneficiaba a nadie, ni a Canadá, ni la Universidad ni la ciencia. Por lo que finalmente Banting compartió la mitad de su premio con Best, y Mcleod hizo lo propio con Collip.
Siguiendo un poco con el tema biográfico y algunos datos más, en el año de 1939 Frderick Banting fue ordenado Caballero por el Rey Jorge V de Inglaterra, título que siempre detestó usar amenazando con agredir físicamente a quien lo llamara “Sir Banting”. Se casó en 1924 con Marion Robertson, hija de un médico de Elora, Ontario, con ella tuvo su único hijo, William, pero este matrimonio terminó en divorcio en 1932. Banting se casó en segundas nupcias en 1939 con Henrietta Ball, quien trabajaba como técnico de su laboratorio y quien le sobrevivió a su muerte en 1941.
Se sabe que aparte de la medicina, otra de las pasiones de Banting fue la pintura, la cual solía mitigar sus momentos de angustia y depresión. De hecho Banting dijo alguna vez que su deseo era retirarse de la investigación al cumplir los 50 años para dedicarse de lleno a la pintura, pero el destino decidió otra cosa.
La vida terrenal de Frederick Banting terminó el día 20 de Febrero de 1941, cuando el avión militar donde viajaba hacia Londres se estrelló en New Founland, en Canadá. Hoy, los restos mortales de Banting reposan al lado de los de su esposa, Henrietta, en el Cementerio de Mount Pleasant, en Toronto.
Siempre he dicho que las personas no mueren si son recordadas. Y para mi Frederick Banting vive cada día en cada uno de nosotros, los millones de personas con diabetes alrededor del mundo. Renace y vuelve a vivir en el instante preciso en que nos inyectamos esa dosis de la “isletina” que él ayudo a descubrir, esa que nos permite seguir viviendo y seguir recordando a personas como él, personas que nos han entregado tanto y que han hecho que tengamos una vida mejor.
Si lo sabrá Leonard Thomson, aquel primer paciente tratado con la isletina...quien falleció finalmente en 1935, trece años después de haber recibido por primera vez una dosis de "el suero milagroso" como se le llamó a la insulina en esa época.
Leonard Thomson Leonard Thomson
Acá les dejo algunos enlaces si quieren profundizar más en esta historia:
http://www.discoveryofinsulin.com
http://link.library.utoronto.ca/insulin/timeline-frames.html
http://www.diabetes.ca/about-us/who/banting-house/
http://nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/1923/banting-bio.html
http://www.novonordisk.cl/documents/article_page/document/2_2_history.asp
http://www.utoronto.ca/bandb/best.htmhttp://archives.cbc.ca/health/medical_research/topics/702/
http://www.utoronto.ca/bandb/banting.htm
http://nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/1923/macleod-bio.htm

Aquí el link del autor de este post tan interesante que nos narra la historia de cómo se descubrió la insulina, de una manera súper amena.
Crédito: Marcelo González
http://www.midiabetes.cl/saber_diabetes/terminos/018_dia_mundial_dm_por_que.html

insulina: cumpleaños # 91

El 27 de julio de 1921, millones de vidas fueron salvadas, incluidas las nuestras.
Héroes del mundo: Banting y Best.
El 27 de julio de 1921, Frederick Banting y Charles Best aislaron con éxito la hormona que el mundo llegaría a conocer como la insulina. Las pruebas comenzaron creando síntomas de la diabetes en los perros (y si eres un fan de PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) Personas por el Trato Ético de los Animales o no, hay que ser agradecidos - pues le debemos a los Médicos y los perros que probaron en su vida - literalmente y en sentido figurado), y unos meses más tarde, las pruebas humanas se iniciaron.

Frascos de insulina
Dentro de 18 meses, la insulina se hizo ampliamente disponible para el público (y gracias a la Universidad de Toronto, libre de regalías para las compañías farmacéuticas). Millones de vidas se salvaron y ellos fueron galardonados con el Premio Nobel en 1923.
Así que hoy en día, independientemente de si tu diabetes está jugando bien o no contigo, sólo recuerda que 91 "cortos" años atrás, si Banting y Best no hubieran cambiado el mundo, tú no estarías leyendo este post porque yo no habría estado por estos lares para poder escribirlo!
Y siendo totalmente honestos - probablemente tú no habrías estado por estos lares, tampoco, para poder leerlo!
Así que mientras muchas organizaciones e instituciones siguen recaudando fondos para encontrar la cura de la diabetes 24X7, los 365 días del año, recordemos de dar gracias a Banting, Best!
Porque sin ellos no estaríamos aquí y el mundo sería un lugar menos interesante sin las personas con diabetes en él!

lunes, 3 de diciembre de 2012

¡más de 1,000!

Sí...llevamos un mes (y dos días) al aire y ya llegamos a más de 1,000 dulces visitantes en el blog.
Mil gracias a todos ustedes, estoy gratamente sorprendida y agradecida por la acogida de este proyecto personal y es difícil expresar en palabras lo que siento en este preciso momento (en que ya son 1,085 dulces visitantes). Pues este proyecto que inicié el 1ro de noviembre (o mejor dicho que lancé al ciberespacio ese día, ya que venía trabajándolo en la cabeza años atrás) ha sido posible gracias a todos ustedes, los que me impulsaron y "echaron porras" para hacerlo realidad, los que han estado desde el comienzo a mi lado y me han seguido, los que se han unido después y los que me inspiran a seguir escribiendo: otras personas dulces iguales a mi.
Gracias por subir a esta montaña rusa (que es la diabetes para mi) y acompañarme en este viaje que vengo haciendo hace 30 años.
Gracias por permitirme entrar a sus hogares y contarles lo más íntimo que tengo: mi vida. La mía y mis experiencias junto a esta compañera de viaje: la diabetes.
Sólo espero que sigan acompañandome en esta aventura y podamos seguir corriendo la voz y que esta voz sea tan fuerte como para que cada uno de nosotros podamos compartir lo que nos está pasando.
¡Gracias...totales!