día mundial de la diabetes 2016

día mundial de la diabetes 2016

miércoles, 27 de julio de 2016

insulina: cumpleaños # 95

Un día como hoy, 27 de julio, pero del año 1921, millones de vidas fueron salvadas, incluidas las nuestras.

Héroes del mundo: Banting y Best
El 27 de julio de 1921, Frederick Banting y Charles Best aislaron con éxito la hormona que el mundo llegaría a conocer como la insulina. Las pruebas comenzaron creando síntomas de la diabetes en los perros (y si eres un fan de PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) Personas por el Trato Ético de los Animales o no, hay que ser agradecidos - pues le debemos a los Médicos y los perros que probaron en su vida - literalmente y en sentido figurado), y unos meses más tarde, las pruebas humanas se iniciaron.

Frascos de Insulina

Dentro de 18 meses, la insulina se hizo ampliamente disponible para el público (y gracias a la Universidad de Toronto, libre de regalías para las compañías farmacéuticas). Millones de vidas se salvaron y ellos fueron galardonados con el Premio Nobel en 1923.

Así que hoy en día, independientemente de si tu diabetes está jugando bien o no contigo, sólo recuerda que 95 "cortos" años atrás, si Banting y Best no hubieran cambiado el mundo, tú no estarías leyendo este post porque yo no habría estado por estos lares para poder escribirlo!

Y siendo totalmente honestos - probablemente tú no habrías estado por estos lares, tampoco, para poder leerlo!

Así que mientras muchas organizaciones e instituciones siguen recaudando fondos para encontrar la cura de la diabetes 24 x 7, los 365 días del año, recordemos de dar gracias a Banting y Best, porque sin ellos no estaríamos aquí y el mundo sería un lugar menos interesante sin las personas "dulces" como nosotros en él!

martes, 26 de julio de 2016

el estrés por la diabetes: causas, investigación y consejos sobre cómo controlarla

Artículo publicado el 14 de junio de 2016 por la American Diabetes Association - Asociación Americana de Diabetes - en su blog No más diabetes

El estrés que sentimos proviene de varias causas. A veces se debe a un suceso, como la muerte de un familiar, pero con frecuencia, se debe simplemente a factores estresantes de la vida diaria, como dinero, trabajo y otros. Además, los síntomas del estrés pueden afectar no solo la mente, sino también la salud física.

Si tiene diabetes, esto puede ser una fuente adicional de estrés y, a su vez, el estrés puede dificultar el control de la diabetes. La lista continua e interminable de cosas que debes tener en mente puede parecer abrumadora: medirse la glucosa constantemente, saber exactamente qué estás comiendo, recordar inyectarte insulina o tomar los medicamentos, ni mencionar los altibajos inesperados del nivel de glucosa en los momentos más inoportunos.

El estrés puede afectar su nivel de glucosa de dos maneras:
  1. Cuando tiene estrés, es posible que no se cuide mucho. Tal vez tome bebidas alcohólicas o haga menos ejercicio. Es posible que también olvide medirse la glucosa o planear comidas saludables, o que no tenga tiempo para ello.
  2. Las hormonas del estrés también pueden hacer que su nivel de glucosa se eleve.
Esta sensación de estar agobiado y derrotado, que es comprensible y afecta su vida con diabetes, tiene nombre: estrés por la diabetes.

El estrés por la diabetes es un tipo real y diferente de depresión. Incluso puede causar conflictos con sus seres queridos y tener un impacto en su relación con su equipo de control de la diabetes. Si su familiar, amigo o médico le pregunta constantemente cómo se siente, puede causar frustración y producir tensión entre ustedes.

Los investigadores han creado la Escala de Estrés para Personas con Diabetes (Diabetes Distress Scale o DDS) para medir el estrés que surge de los efectos emocionales y sociales de la vida con diabetes, el control diario de la enfermedad y más. Haga click en este enlace para leer más del estudio (en inglés).

Hay muchas maneras de evitar y combatir el estrés. Estos son nuestros consejos más importantes:
  • Haga actividad física – Comience a hacer ejercicio y concéntrese en otra cosa. La actividad física incluye todo aquello que hace que se mueva, como caminar, bailar o hacer jardinería. La actividad física frecuente es importante para todos, pero es particularmente importante para las personas con diabetes. Hacer actividad física también mejora el estado anímico y el nivel de estrés.
  • Forme una red de apoyo – Ya sea encuentre un grupo de apoyo por internet o cerca de usted, puede ser beneficioso hablar con otras personas que viven con diabetes o pasan por situaciones similares. Para comunicarse con la oficina local de la Asociación en caso de preguntas sobre grupos de apoyo, por favor, haga clic aquí.
  • Fije metas sensatas – Imagínese una vida saludable, de bienestar y desarrollo personal, y fije objetivos específicos, realistas, oportunos, que se puedan evaluar y alcanzar. Son ejemplos de ello preparar su almuerzo saludable tres días a la semana o salir a caminar durante 30 minutos todos los días.
  • Hágales frente a sus pensamientos – Cuando note que está pensando algo negativo, piense en otra cosa que lo haga sentirse feliz u orgulloso. Trate de memorizar un poema, una oración o una cita, o escríbase una nota y péguela al espejo con la cita. Quizá también lo ayude llamar a un amigo de confianza que lo escuche. Tres miembros de nuestro panel de lectores de Diabetes Forecast contaron sobre su experiencia con el estrés por la diabetes y cómo le hicieron frente.

Si necesita ayuda con cualquier problema relacionado con el estrés, incluido el estrés por la diabetes, pídale ayuda a uno de los miembros de su equipo de control de la diabetes. A veces el estrés puede ser tan pronunciado que usted se siente demasiado abrumado y eso interrumpe su capacidad diaria de desenvolverse. En esos casos, la terapia o asesoría puede ser beneficiosa. Tal vez aprenda maneras nuevas de afrontarlo, adopte una nueva perspectiva o encuentre maneras diferentes de cambiar su conducta.

Por favor, recuerde que no está solo. Si le gustaría hablar con alguien sobre recursos adicionales, por favor llame al 1-800-DIABETES (800-342-2383).

Todo el texto y las imágenes pertenecen a la ADA - American Diabetes Association.

viernes, 15 de julio de 2016

carta dirigida a ti...

Ya han pasado 34 años, ¿puedes creerlo? Aún no me lo creo…tanto tiempo atrás, tanto para volver al pasado y recordar que un día como hoy, 15 de julio, entraste en mi vida y en la vida de mi familia sin que nadie te invitara y mucho menos aceptara que te quedaras. 
Pero tú decidiste quedarte aunque sabías que no eras bienvenida. Pero así lo decidiste aunque por momentos te diera la espalda. 

Pusiste mi mundo de cabeza, aquel mundo que conocía y que aunque a pesar de mi corta edad muchos creen que no recuerdo, pero cómo no recordar los mejores años de mi niñez. Hiciste que tuviéramos que hacer cambios drásticos en nuestras vidas, en aquel entonces, y quizá esa fue la culpa que siempre me acompañó…hasta hace unos años atrás: que por mi culpa mi familia tuvo que cambiar lo ya conocido por algo totalmente desconocido en varios aspectos de nuestras vidas.

Durante estos 34 años hemos vivido muchas cosas juntas y es por esta razón que esta carta va dirigida a ti, mi compañera de viaje.

Créditos: Imagen de mejorconsalud.com

Hemos atravesado por muchas etapas de la vida, hemos tenido buenos y malos momentos; momentos de distanciamiento (en que yo no quería saber nada de ti y mucho menos que estuvieras presente en mi día a día); momentos de aprendizaje (claro que la que ha tenido que aprender he sido yo; yo he tenido que aprender de ti y aún después de 34 años sigo aprendiendo cada día) y aún me sorprendes - ¡¿puedes creerlo?!; momentos de comprensión; momentos de negación; así como momentos de inexplicable comunión, es decir, en que todo fluía de manera tan natural que parecía que ya éramos amigas de la vida y no sólo compañeras de viaje.

He tenido que aprender a comprenderte aunque muchas veces actúas de manera inexplicable y prefiero no desgastarme buscando un por qué. La verdad es que muchas veces eres un enigna para mi y descifrarte en todo momento resulta agotador. A veces lo he logrado y otras he fracasado...

Pero así como hemos tenido momentos malos, no puedo negar que me has enseñado muchas cosas a lo largo de este camino. Me enseñaste a ponerme en el lugar del otro, en los zapatos de las otras personas, eso que se llama empatía. Me enseñaste el verdadero significado de solidaridad, ese sentimiento que nace desde el corazón y así es cómo se comparte; me enseñaste a identificarme con el dolor ajeno, porque no soy la única que pasa por todas las cosas que una condición crónica hace que pases por.

Me enseñaste a dar la mano, porque más de una vez me la dieron a mí y eso no es fácil de enseñar en un mundo como el de ahora en el cual prevalece el egoísmo y la desidia. Me enseñaste a ser agradecida, así es, a agradecer por las oportunidades que me diste de conocer otras realidades que quizá no las habría visto sin ti; me enseñaste que siempre, siempre debía dar gracias por lo que tenía, por lo logrado y por lo que aún no conseguía.

Gracias a ti he conocido personas realmente espectaculares: niños, niñas, mamás, papás, hermanos (as), etc que quizá no hubiese llegado a conocer si no fueras mi compañera de viaje; me has enseñado el lado humano de todas estas personas y que todo lo que hacemos con, y desde el, el corazón te causa satisfacciones personales increíbles.

Claro que tuve momentos en que me dije: ¡basta! Ya no necesito que me enseñes nada más por ahora; encárgate de enseñarle a otros; pero a mí déjame en paz. Y no fue por mala onda ni nada por el estilo sino porque ya no soportaba que todo lo que estaba viviendo en ese momento tuviera tu sello, como recordándome por qué tomé o dejé de tomar ciertas decisiones; pero es parte del aprendizaje en la vida, ¿no? (estoy segura que eso me contestarías).

Tú me has motivado a emprender muchos proyectos y tomar diversos caminos en los últimos años; y eso es algo que debo agradecerte.

Hasta que la cura nos separe…aunque siendo realista creo que envejeceremos juntas y tendremos que soportarnos la una a la otra; porque si existe una cura, no creo que llegue a disfrutar de ella y liberarme de ti tan fácilmente…

¿Te preguntas si te echaría de menos?...Mmmmm, no, no te echaría de menos, pero he de reconocer que contigo en mi vida he aprendido a ver algunas cosas desde otra perspectiva; no sé si mejor o peor, simplemente de una manera diferente. Quizá soy más sensible de lo que ya era (eso no te lo estoy agradeciendo…¡ojo!) pero imagino que todo este viaje que hacemos juntas hace tantos años con encuentros y desencuentros tiene una misión en este mundo y eso es lo que sigo tratando de entender.

Me despido de ti diciéndote que han tenido que pasar 34 años para darme cuenta de muchas cosas respecto a nuestra “relación”, pero que hasta hoy este viaje ha tenido de todo un poco: alegrías, tristezas, preocupaciones, complicaciones, desmotivación, ilusiones así como desilusiones, pero es el viaje que me tocó y el camino que nos tocó andar.

Así que feliz diaversario #34 mi compañera de viaje...a soplar las velitas...sí lo sé...debemos soplarlas juntas (risas).

viernes, 8 de julio de 2016

pintemos de azul este viernes



Como nunca es tarde para motivar a seguir educando e informando a las personas acerca de la diabetes, pues les deseo un ¡Feliz Viernes Azul!...

Y recuerden que siempre hay tiempo para informar, educar, ayudar y crear conciencia acerca de nuestra diabetes para que los demás nos entiendan un poco más.
¡Feliz fin de semana en familia!