día mundial de la diabetes 2016

día mundial de la diabetes 2016

sábado, 24 de diciembre de 2016

felices fiestas 2016

Feliz Navidad para todos ustedes que me siguen a través de las diversas redes sociales y benciones para sus familias.


Disfruten estas Fiestas del mejor regalo que hay: el tiempo compartido con la familia!

martes, 20 de diciembre de 2016

un año más…alzando nuestras voces

Este artículo salió publicado en la edición Noviembre de 2016 de la revista digital , en 3D, de la Federación Española de Diabetes (FEDE). Esta edición estuvo dedicada al Día Mundial de la Diabetes y este fue mi aporte para la revista. Aunque sigo pensando que debemos educar, informar y seguir alzando nuestras voces durante todo el año.

Como todos los años, durante el mes de noviembre, el mundo se pinta de azul por las personas que tenemos diabetes (ya sea diabetes tipo 1, tipo 2, gestacional, etc.) y tratamos de crear conciencia en la sociedad acerca de los desafíos diarios que esta condición nos impone desde un inicio. Durante este mes, alzamos nuestras voces para ser escuchados y para que de esta manera, más personas se informen, eduquen y comprendan los retos de una “dulce” vida.

Pero es tan poco lo que logramos a veces…que ni siquiera reconocen, dentro de los símbolos de lucha (como el lazo rojo para apoyar a las personas con VIH – SIDA y el lazo rosado para apoyar a las personas que luchan contra el cáncer de mama) el círculo azul, que nos representa a todas las personas tocadas por la diabetes y que luchamos día a día para mantenernos en pie. Sí, aquel círculo azul que algunas usamos durante todo el mes de noviembre y que llevamos con orgullo porque significa que estamos apoyando a todas y cada una de las personas que tienen esta condición, sin importar en qué lugar del mundo se encuentren. 

Crédito: diabetesabordo
Pero hay tanto que hacer todavía al respecto. No se trata sólo de conmemorar el 14 de noviembre como el Día Mundial de la Diabetes, en homenaje al nacimiento de Frederick Banting, que, junto con Charles Best, fue quien concibió la primera idea que condujo al descubrimiento de la insulina en 1922, la cual nos mantiene con vida a muchas personas que tenemos diabetes.

Lo ideal sería que cada uno de los gobiernos se comprometa a escuchar nuestras necesidades y a tomar acciones al respecto. Necesidades tan básicas como el acceso a las herramientas para manejar y controlar nuestra diabetes, acceso al tratamiento correcto para cada uno (insulinas, glucómetros, cintas reactivas, hipoglucemiantes, etc.) y lo más importante de todo, educación en diabetes. Sin educación no tenemos nada, pues no contamos con las herramientas necesarias para poder llevar un buen control de nuestra compañera de viaje – como suelo llamarla – nuestra diabetes tipo 1.

Es por ello que este año los invito a unirse y alzar nuestras voces, cada uno desde su propia trinchera, para que logremos acceso a la educación en diabetes y al tratamiento adecuado para cada uno de nosotros. Sólo así la celebración del Día Mundial de la Diabetes tendrá un nuevo significado: mejorar vidas.

viernes, 9 de diciembre de 2016

todo depende desde dónde lo mires

Hola a todos, feliz viernes azul para tod@s y que este fin de semana podamos ver las cosas desde otro punto de vista. Muchas veces observamos las cosas, situaciones, circunstancias y la vida misma desde el mismo punto de ubicación y ya no encontramos novedad.

Siempre es bueno mirar desde otros ángulos. Así que este fin de semana les aconsejo que miremos el bosque, en lugar de ver sólo el árbol.

¡Buen fin de semana y sigamos informando, educando y creando conciencia acerca de la diabetes tipo 1! Juntos sí podemos crear la diferencia.
Vista desde mi terraza...desde otro ángulo.

viernes, 4 de noviembre de 2016

creando nuestra huella

¡Feliz Primer Viernes Azul del mes de Noviembre! Mes de sensibilización y concientización acerca de la diabetes a nivel mundial y en mi caso, de la diabetes tipo 1.

Como muchas otras organizaciones e instituciones que realizan una serie de actividades en este mes, la Juvenile Diabetes Research Foundation - JDRF, por sus siglas en inglés - que en español se traduce como la Fundación para la Investigación de la Diabetes Juvenil, ha lanzado una campaña que se denomina "La Diabetes Tipo 1 luce como yo" y uno puede generar su propia huella. Esta huella la pueden realizar entrando al link y colocando sus datos o los de la persona cuya huella quieran crear. Así podemos crear nuestra propia huella y compartirla con los demás.

Crédito: mi huella en JDRF
Esta es mi huella durante mis 34 años de vida con mi compañera de viaje - la diabetes tipo 1.

Únanse a mi y a la JDRF en nuestro viaje para crear un mundo sin DT1 - diabetes tipo 1 - terminando su impacto en millones de personas.
Es una bonita forma de expresarnos durante este mes de Noviembre.

jueves, 3 de noviembre de 2016

creando conciencia sobre el círculo azul

¿Quién no se ha tomado una "selfie" en estos últimos tiempos? Cada día vemos que están de moda las selfies, tanto así que abundan en las redes sociales. Muchas personas han optado por esta modalidad para tener una foto para el recuerdo.

Para aquellos que no lo saben, una "selfie" es una fotografía de uno mismo realizada por la persona (pero también puede ser una fotografía de grupo) que normalmente se realiza con una cámara digital o un teléfono móvil y que se comparte en las redes sociales.

Crédito: @diabetesabordo

A sólo 11 días de celebrar el Día Mundial de la Diabetes 2016, la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés) ha utilizado esta forma de retrato y ha creado una aplicación para promocionar el Círculo Azul, símbolo mundial de la diabetes, de una forma entretenida, colocándolo en nuestras fotos para dar a conocer que éste nos identifica.

Esta aplicación se llama Selfie del DMD (Día Mundial de la Diabetes) y se encuentra disponible para IOS y Android.

Es muy fácil bajar la aplicación, sólo tienen que seguir las indicaciones que aparecen en la página y...¡listo! A tomarse varias fotos para incrementar el reconocimiento del Círculo Azul como un símbolo global de nuestra diabetes :)

miércoles, 2 de noviembre de 2016

día mundial de la diabetes 2016

El Día Mundial de la Diabetes (DMD) es la campaña de concientización sobre la diabetes más importante del mundo. Fue instaurado por la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1991, como respuesta al alarmante aumento de los casos de diabetes en el mundo. 

En 2007, Naciones Unidas celebraron por primera vez este día tras la aprobación de la Resolución en diciembre de 2006 del Día Mundial de la Diabetes, lo que convirtió al ya existente Día Mundial de la Diabetes en un día oficial de la salud de la ONU.

El Día Mundial de la Diabetes es una campaña que presenta cada año un tema elegido por la Federación Internacional de Diabetes para centrarse en distintos aspectos relacionados con la comunidad internacional de la diabetes. Aunque las campañas temáticas duran todo el año, el día en sí se celebra el 14 de noviembre, para conmemorar el nacimiento de Frederick Banting, que, junto con Charles Best, fue quien concibió la primera idea que condujo al descubrimiento de la insulina en 1922.
Crédito: IDF
Este año 2016 el Día Mundial de la Diabetes (DMD) tiene el lema "Ojo con la diabetes" y se centra en la importancia de los rastreos para asegurar un diagnóstico temprano de la diabetes y sus complicaciones. Según la Federación Internacional de Diabetes (FID) la mitad de las personas que viven con diabetes desconocen que la tienen y muchos no han sido examinados de complicaciones adecuadamente.

Noviembre es el mes de la sensibilización de la diabetes. Seamos parte del DMD y ayudemos a promocionar la campaña participando en la iniciativa #Test2Prevent . Ayúdemos a conseguir 1 MILLÓN DE PRUEBAS INDIVIDUALES registradas en la página web del Día Mundial de la Diabetes organizando rastreos para la diabetes tipo 2 y/o complicaciones de la diabetes durante el mes de noviembre.

El Día Mundial de la Diabetes lo celebran más de 200 asociaciones miembros de la Federación Internacional de Diabetes en más de 160 países de todo el mundo, todos los estados miembros de Naciones Unidas, así como todas las asociaciones y organizaciones, empresas, profesionales sanitarios y personas con diabetes y sus familias.

martes, 1 de noviembre de 2016

concientización de la diabetes en el mundo

Es increíble, pero ya llegamos al mes de noviembre y estamos a sólo 13 días para celebrar el Día Mundial de la Diabetes en todo el mundo.

Hoy 1ro de Noviembre se inicia el mes de la concientización acerca de la diabetes. Sin lugar a dudas, este es un mes agitado para la comunidad de personas que tenemos diabetes, pues tratamos de crear conciencia acerca de esta enfermedad crónica y educar a todos con diferentes acciones y diversas actividades en las cuales podamos informar a la población en general acerca de nuestra dulce compañera, la diabetes, en mi caso, la diabetes tipo 1.


Crédito: @diabetesabordo
Únete a esta gran labor que es informar, educar y crear conciencia de la diabetes compartiendo enlaces de blogs o páginas webs con información acerca de la diabetes; compartiendo links, artículos o infografías publicadas en las distintas redes sociales como Facebook, Twitter, etc.

¡La mejor manera de recibir este mes de Noviembre es con una sonrisa amplia y AZUL! 

Y qué mejor manera de iniciar el mes de la concientización de la diabetes que con esta Selfie que nos muestra el apoyo de quienes nos rodean y nos quieren, con amplias sonrisas y compartiendo el círculo azul, símbolo de nuestra diabetes. Una forma de apoyar en esta campaña mundial es con la Aplicación Selfie del DMD, la cual pueden descargar del siguiente enlace.


Anímense, tómense una selfie y jueguen con el círculo azul. Así estamos promoviendo y dando a conocer al mundo nuestro apoyo a esta gran causa que somos las personas con diabetes.
Ayúdanos a crear conciencia y alzar nuestras voces para que nos escuchen.

viernes, 28 de octubre de 2016

ojo con tu diabetes tipo 1

¡Feliz Viernes Azul para todos! 
En esta ocasión estoy usando el logotipo del Día Mundial de la Diabetes, el cual es un círculo de color azul.
Esta foto es sólo un adelanto del tema central de la campaña por el Día Mundial de la Diabetes 2016, cuyo día principal es el 14 de noviembre.


Estén atentos que viene más información al respecto.
¡Buen fin de semana!

martes, 25 de octubre de 2016

historias de diabetes tipo 1: mi dulce ángel

Y seguimos compartiendo historias de vida, historias de cuando diganosticaron diabetes tipo 1 a algún miembro de nuestra familia. Y como ha sido recurrente en este espacio, son las mamis de sus "dulces" luchadores las que nos comparten cómo fue ese día (que les aseguro, nadie olvida). 

Esta vez es Laura quien, desde su natal Cajamarca, nos comparte su historia acerca del diagnóstico de diabetes tipo 1 a su pequeño y cómo fue que terminó en Lima para que vieran a su hijo.

Aquí hago un pequeño paréntesis para que puedan ubicarse un poco. Cajamarca es un departamento del Perú situado en la parte norte del país. Limita por el oeste con los departamentos de Piura y Lambayeque; por el sur con La Libertad; por el este con Amazonas; y, por el norte con territorio ecuatoriano. Es la capital de la provincia y del departamento de Cajamarca. Está situada a 2,750 msnm (metros sobre el nivel del mar) en la margen este de la cadena oriental de la Cordillera de los Andes. Para que tengan una idea, Lima está a una altitud promedio de 154 msnm. 

Laura y Luis Ángel han querido compartir con nosotros su historia para que las demás personas (y familias) que hemos pasado por lo mismo no nos sintamos como "bichos raros" o casos aislados.

Gracias a ellos (a quienes conozco en persona) por darse el tiempo de contarnos su historia...

Nuestra historia comenzó en Abril de 2014 cuando Luis Angel venía perdiendo peso muy notoriamente, y de la mano llevaba una sed insaciable. Mis familiares más cercanos me comentaban su preocupación y de alguna manera trataba de justificar que estaba adelgazando porque crecía y el agua era porque era muy deportista. 
En el fondo cada comentario era un acelerador de mis latidos, mi corazón presentía que algo no estaba bien. Lo llevamos a pediatría y un profesional de salud no pudo identificar signos claves de riesgo. La consulta terminó con la orden de laboratorio, y lo siguiente, una cita de toma de muestra para dentro de 7 días. No llegamos a los 7, sólo luego de 2 días, un 17 de abril - Jueves Santo - estábamos en la misa, cuando de pronto Luis Angel salía porque necesitaba ir al baño. Ese día yo le había prohibido tomar más agua, le dije que ya era una exageración y me sorprendí que aún así necesitara ir al baño y no pudiera esperar más. Regresó a la misa y en unos minutos más volvió a salir; recuerdo que mi esposo lo acompañaba y su rostro de asombro me decía “otra vez y no ha tomado agua”. 

Los presentimientos de padres nos consumían y para terminar saliendo de la iglesia, camino a casa, mi Luis Angel empezó a caminar sin sentido con la mirada perdida como si perdiera la conciencia. Nos moríamos de miedo. Regresamos a casa y mi hermana que estaba de visita dijo que tenía un amigo con esos síntomas y que le dijeron que era diabetes. Eran las 10 de la noche y fuimos en busca del glucómetro de la abuelita quien es diabética y nos salió el famoso HI. Lo llevamos al hospital, entramos por emergencia, le midieron la glucosa, en glucómetro 580 mg/dL y en análisis de orina 600. Mi Luis Angel con solo 10 años estaba en la camilla como crucificado con los primeros hincones de su vía crucis.

Lo más doloroso fue el famoso AGA - Análisis de gasometría arterial o Gases arteriales, la cual es una medición de la cantidad de oxígeno y de dióxido de carbono presente en la sangre. Este examen también determina la acidez (pH) de la sangre. La muestra de sangre puede tomarse de una de las siguientes arterias: la arteria radial en la muñeca, la arteria femoral en la ingle o la arteria braquial en el brazo.
El examen también suministra información acerca del equilibro acidobásico del cuerpo, el cual puede revelar indicios importantes acerca del funcionamiento del pulmón y del riñón y del estado metabólico general del cuerpo.

Pasaba una hora y no lograban extraer la muestra, le escarbaban con agujas en su cuerpecito y nada… fue horrible… mi hijo solo dejaba caer sus lágrimas en silencio, clamándome ayuda con su mirada llena de llanto; yo lo besaba y acariciaba diciéndole que ya todo pasaría y regresaríamos a casa.

Estuvimos en UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) y la glucosa no cedía a la insulina; la endocrinóloga lo visitaba a menudo, ajustaba la dosis de insulina y sólo nos decía que teníamos que esperar.

Eran ya tres días y mi ángel me preguntaba ¿Cuándo nos vamos a casa?... recuerdo que recién empezó a comer alimentos, y fue cuando me autoricé a hacerlo yo también; hasta ese momento no había tenido espacio para el hambre, el sueño ni la desesperación. Al cuarto día, un domingo de Resurrección, su glucosa por fin empezó a disminuir, tanto que de pronto se llenó de sudor con gotas grandes y se durmió perdiendo el sentido, su primera Hipoglucemia. Vinieron de inmediato y le inyectaron glucosa. Luis Angel reaccionó y despertó sonriendo a mirarme diciendo: “Mamá ya bajó, podemos ir a casa”.

Estuvimos tres días más, y en ese tiempo mi tía Pochita, que es enfermera, se dedicó a enseñarme a inyectar, a tomarle la glucosa, a darme un idea básica de nutrición y a ser fuerte para ayudar a mi campeón. 

Llegamos a casa y aún nos costaba acostumbrarnos a la idea, nos abrazamos y lloramos juntos; sentíamos mucho miedo pero sabíamos que solo con la bendición de Dios podríamos seguir; Él había elegido a mi Luis Angel y siempre estaríamos orándole y pidiéndole por sus salud y felicidad; además muchas personitas estaban acercándose a Dios para orar por su salud, y se había convertido en un instrumento de nuestro Señor. 

Traté de especializarme lo más rápido posible, leyendo, averiguando, contactándome con todo lo que requería mi ángel. Lógicamente, mi meta era encontrar una fórmula que al seguir al pie de la letra le daría la estabilidad necesaria. Viajamos a Lima, y fuimos al Hospital del Niño y fue una luz en la oscuridad. Alguien que sabía de este tipo de diabetes, nada común, y encontrar tu realidad reflejada en otras caritas de igual situación o de casos con complicaciones. Pensaba que si hacía exactamente lo que me dijeran, estaría todo bien. Aprendí que no, que mi experiencia personal tenía aspectos en común, pero que cada cuerpecito reaccionaría diferente y además que esto sería un aprendizaje constante. 

En el camino encontré muchos ángeles, mi tía Pochita, mi primera instructora, la nutricionista Marlyt, a quien por fin entendía claramente en qué consistía la nutrición saludable; a mi prima Fer quien al igual que yo tiene una dulce princesa, ella me enseñó a contar carbohidratos, me preparó para cuando terminé la etapa inicial de “Luna de miel” y me fortaleció en nuestro Dios. 

La familia y los amigos de siempre, solo podían orar y dar apoyo moral, aún sin comprender la condición metabólica, y de complicarse en compartir con nosotros una fiesta o alguna comida. Mi papi Mido no se cansaba de compartirme “Curas para la diabetes” y mucha fortaleza para seguir adelante con nuestro Angelo. 

Luis Angel tuvo una larga luna de miel de 2 años, que terminó este año con la fractura doble de su clavícula izquierda. Mi campeón es un gran futbolista, delantero, un goleador codiciado y reconocido por equipos de la ciudad de Cajamarca. Ahora está recuperándose para volver a la carga porque nadie ni nada impedirá que cumpla sus sueños, ni siquiera los más de 10 pinchazos diarios, porque Dios da carga pesada a quien puede con ella, y llorar no siempre significa sentirse débil y desvalido, además es soltar el miedo y tomar más impulso para nuevas esperanzas. 

Finalmente queremos decir que cada día oramos para que se haga la voluntad de Dios y frente a ella, que nos ilumine y nos fortalezca en momentos difíciles y, sobre todo, le agradecemos por enviarnos ángeles que nos acompañan siempre, con su experiencia de vida en DT1 (Diabetes Tipo 1), por su cariño, entrega incondicional, comprensión y cariño a estos "dulces ángeles" que son admirables.

viernes, 7 de octubre de 2016

historias de diabetes tipo 1: una década de dulce amargura

Hoy se cumplen 10 años en que Mafe, hija única de Isabel, fue diagnosticada con diabetes tipo 1. Y así es como Isa comparte su historia acerca del diagnóstico a su pequeña. Ella ha querido compartir, no sólo su historia, sino sus sentimientos y pensamientos hasta el día de hoy.

Le agradezco a Isa por abrir su corazón y darse el tiempo de compartir con otras madres solas, familias y personas tocadas por la diabetes tipo 1 sus sentimientos y pensamientos teniendo que lidiar cuasi sola, con esta compañera de viaje tan complicada.
He aquí su historia...

Quiero contarles el primer capítulo de mi historia de dulce amargura. Un 07 de octubre de 2006, llegó de improviso un huésped a mi casa, y sin pedir permiso, de forma prepotente y autoritaria, se instaló en ella y ya pasaron 10 largos años y aún no se aleja. Le llore, le rogué, lo insulte, pero todo fue en vano, sigue acompañándonos en mi casa, en mi carro, en el colegio, en el parque, en el cine, en la iglesia y hasta se queda con nosotras por las largas noches y madrugadas y cada día que pasa se va adueñando poco a poco de nuestras vidas. 

Este huésped no bienvenido apareció en la vida de mi pequeña Mafe a los 4 años, por la tarde de un sábado 07 de octubre de 2006, cuando mi ángel de la guarda bajo la apariencia de pediatra, me dijo un tanto nervioso y tartamudo, que la glucosa en orina de mi enana, había salido elevada y que no me preocupara porque quizá había sido un error y que debíamos esperar los resultados de la glucosa en sangre. 

Recuerdo que estábamos solas, en el último tópico de la emergencia de la clínica, mi Mafe estaba casi dormida en la cama, con unas enormes ojeras y muy cansada y yo daba vueltas alrededor de la cama sin poder quitar, de mi aún lúcida mente, que los resultados eran verdaderos y la diabetes ya estaba con nosotras. En ese momento mientras que mi mente pensaba “¿por qué a ella?”, también recordaba del libro de medicina que siempre leía cuando era pequeña; las páginas donde explicaban sobre la diabetes, las consecuencias y mi mente reproducía exactamente con colores brillantes cada una de las fotos que había quedado grabadas en el fondo de mi subconsciente, como si las hubiera visto unos minutos antes y sentía una angustia enorme. 
Créditos: internet
Hasta que llegó su doctor y me dijo en voz baja, que tenía 320 de glucosa, que llamaría al endocrinólogo, que debían internarla para estabilizarla porque estaba descompensada y que me tranquilice porque iba a estar bien. Yo escuchaba sus palabras en cámara lenta y aún aturdida llamé a mi hermana y a una buena amiga; y después de hablar con ellas, no recuerdo casi nada, sólo que desperté - en emergencia de adultos - con una aguja enorme en mi brazo y pensando que había soñado, como hasta ahora, con el diagnóstico de mi enana. Pero recién empezaba el naufragio y ya estaba en una tierra desconocida, tratando primero de entender por dónde empezar, cómo hacerlo, de dónde sacaría la fuerza para protegerla y porque mi Virgen Auxiliadora se había olvidado de Mafe y todo eso pensaba mientras subía en el ascensor hasta el piso 5 donde la habían llevado; cuando, mi encuentro con el seudo endocrinólogo, fue lo que me quitó el mareo, el llanto, la culpabilidad y el aturdimiento.

Estoy convencida, que Dios hace todo tan perfecto que hasta pone a personas incorrectas en tu camino para hacerte más fuerte; ya que cuando le pregunté a ese personaje con bata blanca (jamás lo llamaría doctor), sobre el estado de mi enana, me dijo con todo burlón, hosco y prepotente, que dejara de llorar porque era una enfermedad que la tendría por toda su vida, que no había cura y que tenía que inyectarse siempre. En ese momento sentí tanta ira que mi mano con el suero terminó en su cara, y no permití que se vuelva acercar al cuarto y me di cuenta de que, si el huésped ya estaba acompañándonos y debíamos soportarlo; nunca nadie más iba a hacer daño a mi adorada Mafe, ya que si bien es cierto, nunca fui un terrón de azúcar, a partir de ese momento me convertí en algo así como un metahumano, donde mi gran poder sobrenatural era una mezcla de amor-furia extrema.

Tuvo que pasar mucho tiempo para que vuelva a cierta normalidad, y aceptar que esta nueva condición de Mafe fue decisión divina y que algo maravilloso le espera, sólo pienso que mi Padre está ocupado con otros niños que lo necesitan más, pero pronto derramara mas bendiciones sobre ella. 

Pero bueno, y ¿ahora qué? dije, desde que entré a su habitación, y ahí empezó la etapa de supervivencia después del naufragio; ya que debía aprender a usar el glucómetro, a cargar las agujas con la insulina, a inyectarle, a entender qué debía de comer y sobre todo, cómo hacer para que ella no se enfurezca, ya que siempre tuvo y tiene un carácter indomable. 

Estuvimos 7 días en la clínica y me sentía protegida allí y el solo hecho de pensar que estaríamos solas en casa, me daba pavor y sólo pedía fuerza para afrontar todo lo que se venía, ya que debía trabajar y no podía quedarme en casa a cuidarla o ir al colegio a vigilarla, y por más que pensaba no encontraba muchas salidas, más que confiar en la protección de mi Virgen, en la vigilancia de mi mamá y en Mafe, que con sus 4 años, resultó ser más cuerda y ecuánime que yo. 

Recuerdo que el primer día en casa, no podía medirle porque no sacaba la suficiente sangre de su dedo y ella lo hizo sola, también le hice doler cuando le inyecte la apidra en su brazo y ella me dijo que debía inclinar la inyección, en fin no lograba adecuarme a esta nueva vida, llena de miedos, angustias, malas noches, llantos nocturnos y cada día que pasaba me sentía más bruta e inútil y que no estaba ayudando a mi enana. Desde que debutó hasta el 28 de octubre (procesión del Señor de los Milagros) todo permaneció igual, sus glucosas normales por 10 meses, y mi corazón estaba seguro de que el milagro que pedía con tanto fervor había llegado. Pero mi mente me decía que no, que era una etapa llamada “luna de miel”; sentimientos encontrados que desaparecieron cuando después del terremoto de Ica del 15 de agosto de 2007, mi Mafe voló a 430; esta vez sí empezaba mi maratón nuevamente y desconocía cuando llegaría a la meta.

Desde esa fecha, todo cambió aún más en nuestras vidas. Mi cartera ya no solo llevaba cosméticos sino tuve que hacer más espacio para el glucómetro, insulina y agujas; mis visitas al colegio fueron más seguidas a fin de explicarles que tenían que vigilar constantemente a Mafe, porque el huésped de mi casa que siempre la acompañaba y a veces se arrebataba, provocaba que mi hija se ponga se ponga más dulce de lo acostumbrado. Mis mañanas y tardes se hicieron desesperantes pensando en la glucosa de Mafe; mis noches y madrugadas eran interminables porque dormía con mi enana abrazada sintiendo su respiración y esperando que mi intuición de madre me haga darme cuenta de alguna hipo y poder tener la fuerza para ir corriendo a traerle algo dulce y rezar mientras comía y se le subía el azúcar. 

Cambié el corredor del supermercado donde decía “dulces” por aquel en el que sólo había algunas cosas sin azúcar y no podía evitar llorar de la impotencia de no llevarle oreo, gomitas, picaras , manjar blanco que sabía que tanto le gustaba. Cambié las cremas para la edad por cremas para las laceraciones que se hacía en la pancita y piernas por tantas inyecciones de insulina; cambió mi manera de pedir las cosas cuando me hacían esperar en algún lugar y Mafe tenía glucosa baja y necesitaba comer de inmediato (gritaba como loca). Me volví agresiva y alterada cuando iba a la clínica con mi enana súper mal y me hacían esperar porque habían niños con dolor de garganta; me volví una madre condescendiente y pisada que aceptaba hasta el mínimo capricho de su dulzura; en fin me mimetice con mi dulce amargura, a tal punto de sentir angustia y calor cuando a ella se le subía la glucosa y hambre cuando se le bajaba. 

Me acostumbre a pedir a la Virgen Auxiliadora por ella permanentemente en mi mente; a comprarle un juguete o prometerle un premio para que se olvide de que le dolía porque se cogió una venita al inyectarse; a esconderme detrás de la puerta de su cuarto para asegurarme de que se ponía la cantidad de insulina prescrita y no más, para comer algún dulce. Me acostumbré a ir al colegio a escondidas a hablar con las profesoras, encargadas del kiosko, enfermeras, porque ella odia sentirse distinta y tener algún tipo de preferencias por su condición; dejé de lado ser mujer y sólo fui madre, enfermera, psicóloga, guardaespaldas y vidente. Aprendí a perdonar con mayor facilidad, a no guardar rencor y ser más sensible para ser una buena hija ante los ojos de Dios y lograr la curación de mi hija; aprendí a caerme y levantarme; pero sobre todo aprendí a ser fuerte porque me lo enseñó mi dulzura.

Durante esta década de dulce amargura, aprendí con extrema facilidad a callar cuando Mafe se alteraba porque tuvo una hiperglucemia; a escuchar y rezar cuando se levantaba en esos días en los que se había hartado de todo y no aceptaba a su huésped; a gritar cuando sentía que todo se derrumbaba; a llorar todas las noches , levantarme y ponerme mi mejor careta a fin de que nadie sepa lo que destrozaba mi corazón y paralizaba mi mente; a escuchar y no insultar a las personas que creen que la Diabetes Tipo 1 (DT1) es mejor que tener cáncer; aprendí a confiar en Dios y en mi criterio e intuición, porque las personas que te rodean por mucho que te quieren no entienden lo que es tener a un hijo con un huésped tan ingrato y aprendí a confiar en mi Mafe , ya que desde los 4 años fue la responsable de su huésped. 

En estos 10 años conocí a gente maravillosa que me apoyó en esos largos días que debía alejarme del trabajo por alguna complicación de mí dulzura y me integré también a una familia maravillosa en la cual pude confiar todo lo que pienso y siento; y de la cual recibí mucho más apoyo y comprensión que de las personas que conozco por décadas. 

Cierro mis ojos (cuando el insomnio me visita) y aún no entiendo cómo mi hija puede ser tan fuerte, tan decidida; cómo puede pincharse tantas veces al día en los dedos, cómo puede inyectarse en muchas partes de su cuerpo y no desfallecer en el intento, cómo puede tener fuerza para reír, bailar, jugar con la locura de la glucosa en su cuerpo, cómo puede asimilar esta condición como parte de su vida; y cómo pudieron pasar 10 años y yo seguir pensando que todo es tan solo una pesadilla de la que pronto despertare.

Creo que aprendí muchas cosas en este largo camino pero nunca aprendí a aceptar esta condición que le tocó a mí enana, vivo sólo el presente y el día a día pensando en el mañana como un día muy lejano, quizá por miedo a lo que pueda suceder. 

Cierro mis ojos e imagino que mi Mafe puede comer de todo sin necesidad de inyectarse; que me abraza y me besa sin decirme que soy desesperante y que no la dejo vivir; que su panza y piernas no tienen moretones, que reviso su diario de tareas igual que lo hago con el glucómetro; que puedo dormir una noche entera sin levantarme como un fantasma a sentirle la respiración y esperar hasta que se mueva y me de alguna señal de que está bien. Cierro mis ojos e imagino que nuestro huésped se fue definitivamente de nuestras vidas y que esta década de dulce amargura será el único capítulo de nuestras vidas.

Tengo Fe de que pronto la ciencia se pondrá de nuestro lado y nos ayudará a encontrar una cura para esta difícil condición que les tocó vivir a nuestros hijos y la certeza de que el amor de Dios es tan grande de que no permitirá que sufran más y les dará la fortaleza necesaria para afrontar su día a día. Tengo Fe de que mi dulce ternura pronto dejara de ser una adolescente intolerante, amarga, explosiva e incontrolable y se convertirá en una mujer aún más fuerte, con mayor entendimiento y paciencia para afrontar los nuevos retos que le pondrá su vida, quizá lejos de mi. 

Este 7 de octubre de 2016 se cierra una década de lágrimas, tristezas, amarguras, angustias, gritos pero también de risas, abrazos, besos, alegrías; y confío en que las siguientes estarán llenas de nuevas exigencias, retos, innovaciones y que mi adorada dulzura con mi amor infinito, el de Dios y de la Virgen Auxiliadora estará llena de sabiduría para entender la decisión divina y tolerancia para aceptar la compañía de su huésped no bienvenido e ingrato por un tiempito más.

miércoles, 5 de octubre de 2016

el estrés de los padres al recibir el diagnóstico de diabetes tipo 1

Artículo publicado el 3 de octubre de 2016 por Travis Manni en la página web Insulin Nation en la sección: Español.

Los padres necesitan ayuda por la ansiedad provocada después de recibir un diagnóstico de diabetes tipo 1.

De acuerdo con un estudio de Yale School of Nursing, el 33,5 por ciento de los padres de niños con diabetes Tipo 1 experimenta angustia psicológica en caso del diagnóstico de un niño, y el 19 por ciento de los padres reportan estrés psicológico de uno a cuatro años después del diagnóstico. Los investigadores llegaron a estas cifras mediante la revisión de 34 estudios, revisados por un par de personas, acerca de los padres de niños con diabetes Tipo 1.


No es de extrañar que los padres pueden experimentar angustia psicológica en el período inicial después del diagnóstico de Tipo 1; de hecho, es un poco sorprendente que esas cifras citadas no son más altas. Los investigadores advierten, sin embargo, que no hay suficientes mecanismos de apoyo en el lugar para asegurar que tal angustia no evolucione a depresión, ansiedad y / o trastorno de estrés postraumático.

Los niños en los diversos estudios tenían edades comprendidas entre alrededor de los cuatro años a 14 años de edad, con la angustia de sus padres siendo más frecuente cuanto menor la edad de diagnóstico del niño. La angustia se genera a partir del choque del diagnóstico y la conmoción que la gestión de azúcar en la sangre trae. Las comidas eran la parte más común de la vida diaria afectada por un diagnóstico de tipo 1, informaron los padres. El diagnóstico de un niño también requiere a menudo una madre para ajustar su horario de trabajo o dejar su trabajo en conjunto. Los padres describieron su experiencia post-diagnóstico como “alteración de la vida” y “consumidores”.

Investigaciones anteriores han revelado que los niños con diabetes tipo 1 tienden a menudo a la depresión no diagnosticada o presentan síntomas depresivos, pero no reciben tratamiento. Lo mismo parece ser cierto para los padres de niños con diabetes, y los autores del estudio sugieren que las familias de niños recién diagnosticados deben buscar ayuda profesional de salud mental.

Los investigadores observaron que cuando el nivel de angustia de un padre se eleva, la gestión de azúcar en la sangre de un niño sufre como resultado. Esto apunta a la necesidad de los padres para cuidar de sí mismos lo mejor que puedan, si quieren cuidar a sus hijos lo mejor que pueden.

Fuente: Insulin Nation

viernes, 30 de septiembre de 2016

comienzos azules...

"...cada día es un comienzo nuevo...", nos dice Mario Benedetti en uno de sus poemas y tiene toda la razón. Aunque muchas veces queramos rendirnos ante las adversidades que se nos presentan y varias de estas situaciones nos abrumen en el día a día, aún tenemos esa fuerza para volver a empezar; ese fuego interno para intentarlo una y otra vez.


Cuando vivimos con diabetes no siempre es fácil volver a empezar y no dejarse abatir. Es cierto que cada día nos da esa oportunidad de un nuevo comienzo...un comienzo nuevo; y en cada una de las decisiones que tomamos durante el día (que son miles) se nota el fuego interior que nos motiva a seguir sin desfallecer.

Pero cuando aquellas decisiones tienen consecuencias en nuestra vida diaria, simple y cotidiana; en nuestra salud, en cómo nos sentimos, hay días en que se nos hace muy difícil no caer. Es por ello, que si bien nuestras fuerzas internas nos hacen salir adelante y seguir comenzando nuevamente, la familia y los amigos son uno de los pilares que necesitamos para sentirnos apoyados, motivados y capaces de realizar nuestros más grandes sueños.

No estás solo en esta lucha diaria, sólo es cuestión de abrir tu corazón y decir lo que sientes; verás que el apoyo que te puedan ofrecer no tiene precio.
¡Piénsalo!   

miércoles, 28 de septiembre de 2016

historias de diabetes tipo 1: mi pequeño héroe es un terroncito de azúcar

Y así es como Merlin Rodriguez Esaine, mamá de José, comparte su historia acerca del diagnóstico de diabetes tipo 1 a su pequeño. Ella ha querido compartir con nosotros su historia para que las demás personas (y familias) que hemos pasado por lo mismo no nos sintamos como "bichos raros" o casos aislados.

Gracias a ella por darse el tiempo de contarnos su historia desde el punto de vista de los papás, ya que yo puedo contarles cómo reaccioné ante mi diagnóstico, pero no como padre.
He aquí su historia...

A propósito de la cercanía del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora cada 14 de noviembre, decidimos contar nuestra historia, a manera de homenaje, no solo a mi pequeño, sino a todos esos niños que viven día a día con una condición crónica, a nosotros nos tocó La Diabetes, o “Tía Bet”, como la llamamos, pero esta historia va para todos esos niños y adolescentes que viven con otras enfermedades crónicas y para sus padres y familiares que deben ser el principal apoyo para superarlas.
Nuestra historia comenzó como muchas, sin siquiera imaginarlo, sin buscarlo, pero llegó y para quedarse.


Escalón uno: batalla por la vida.

Hace casi dos años nuestro bebé José (tenía solo 9 meses de edad), enfermó repentinamente de gripe y se complicó con otitis. Luego de quince días sin mejoría, los médicos no acertaban con el diagnóstico. Como padres solo sabíamos que algo no andaba bien. Sin saberlo ni imaginarlo, ese fue el comienzo de nuestro periplo.

Los doctores creían que era deshidratación aguda, neumonía, en fin, nosotros solo confiábamos que todo marcharía bien. Creo que por intervención divina, su pediatra mandó hacer unos exámenes adicionales de glucosa en sangre. Fue ahí cuando me llamaron y me dijeron que debíamos internar en UCI a nuestro “peque”, pues había debutado con Diabetes tipo 1.

Su glucosa estaba en 633, jamás olvidaré esa cifra, como jamás olvidaré, lo difícil que fue entender todo lo que estaba pasando y lo que nos esperaba. Sé que muchos padres nos comprenderán, asimilar todo en minutos es imposible. Sin embargo, si algo recuerdo de esos días, es que estábamos en automático y yo me sentía paralizada.

El diagnóstico no era esperanzador, los doctores y personal médico, no daban muchas esperanzas, él estaba en estado crítico, pero lo que no sabían es que ese bebé, nació fuerte y nació para vivir, para contar su propia historia y para ayudar a que muchos niños y adolescentes que tienen una condición crónica sigan adelante; contra todo pronóstico y con un equipo médico lamentablemente incompetente ese bebé de 9 meses salió airoso y venció su primera batalla contra la muerte.

Escalón dos: Obtener respuestas.

¿Qué era lo que realmente mi bebe tenía?, nosotros jamás habíamos oído hablar de un bebé con diabetes. Él no se alimentaba “mal”, no consumió jamás azúcar, mi embarazo fue normal. Surgieron en nosotros mil cuestionamientos ¿No era que las personas obtienen diabetes por comer mucha comida chatarra?, ¿qué cosa es la insulina?, ¿mi bebé jamás podrá comer nada con azúcar, tortas, chocolates?, ¿podrá ir a la escuela?, ¿podrá caminar o hacer ejercicio?, ¿podrá ir a fiestas infantiles?, ¿solo comerá lechuga y tomate?, ¿tendremos que inyectarlo todos los días de su vida?, ¿se sanará con dieta baja en azúcar?, ¿se han equivocado de diagnóstico?, si eso es…, yo le tengo miedo a las agujas y ahora quien podrá ayudarme?. Preguntas a las que no encontrábamos respuestas. 

Sin poder aun asimilar todo esto, un día llegó una enfermera, nada amable por cierto, y nos dijo que de ahora en adelante nuestro hijo no viviría sin inyectarse insulina y sin medirse la glucosa de la sangre, en promedio seis pinchazos al día. Digamos que no fue nada empática y algo indolente para describir la situación por la que estaba pasando nuestro José.

Créanme que aún no entiendo del todo esta situación y de ello hace casi dos años, pero eso no es lo importante, lo realmente valioso de esta historia es la actitud de nuestro pequeño valiente, porque es él quien nos fortalece. Él nunca se queja, ríe cada día y goza de la vida, porque SI, hay vida después de la diabetes y es una vida muy especial, porque te hace consciente de cada una de las cosas maravillosas que tenemos, porque nos enseña que Dios y nuestro cuerpo son creaciones perfectas y si una sola cosa esta fuera de lugar, cambia todo.

Antes de tener en nuestras vidas a la “Tia Bet”, no éramos conscientes de cuidar nuestra salud; y eso nos lo enseño un bebé. Su amor por la vida, su vitalidad, su alegría, su manera de ser nos unió como familia.

Escalón tres: ¿Y ahora qué?

Atender a un bebé de nueve meses con diabetes tipo 1 es una tarea titánica, que sólo es posible realizarla con amor. Y sí que lo logramos en apoyo mutuo e invaluable de mi compañero de vida y de muchas personas maravillosas que, a veces, sin conocernos, se acercaron como angelitos de la guarda para guiarnos pasito a paso, día a día en este nuevo comienzo.

Esa tarea comenzó tratando de entender qué es la Diabetes tipo 1. 

Pues sí, por increíble que parezca la diabetes en niños existe. Es la enfermedad crónica más común en la infancia y no lo sabíamos, para nosotros sólo podían tener diabetes las personas con obesidad, con malos hábitos alimenticios o que tenían el factor hereditario.

Primer error, particularmente pienso que esta condición debería tener otro nombre, pues es una enfermedad autoinmune, no hereditaria y que no tiene el factor determinante de una mala alimentación. Esta es una condición autoinmune, y ¿eso qué es? Para decirlo de manera entendible, un día cualquiera, el cuerpo se confunde y comienza a atacar a las “Células Beta” del páncreas y las destruye, asumiendo que son nocivas; al destruirlas, el cuerpo deja de producir insulina y no volverá a hacerlo. Ahí se produce un shock, pues el cuerpo, sin insulina, no puede procesar la glucosa que brinda energía a las células, ésta se acumula en la sangre y produce una crisis de cetoacidosis, que puede llevarte a la muerte en cuestión de días.
Crédito: youaresolovelyandiamsohungry.tumblr.com

Escalón cuatro: Bien, lo entendimos, y ahora ¿cómo lo afrontamos?

Ante un diagnóstico así, siempre existen dos caminos, o te dejas vencer por la noticia, te abrumas, te rindes y dejas que la diabetes tome el control o decides tomar tú el control de tu propia diabetes. Nosotros gracias a José y su eterna alegría, decidimos lo segundo.

No la teníamos nada fácil, es una condición poco conocida en Perú, a nuestro sistema de salud poco o nada le interesa (cruda realidad si eres minoría), los derechos fundamentales como la vida y la salud no existen. Tuvimos que librar batallas contra aseguradoras para que le brinden su tratamiento, pues aunque era vital, la aseguradora determinó que no podía ser cubierto en su totalidad ¿Por qué? Pues es un tratamiento sumamente costoso y cuando eres costoso en el Perú estás frito (fregado). Sin embargo, no nos rendimos y dimos la batalla; nos falta mucho por recorrer, pero ahí estamos, fuertes en la lucha.

Segundo tropiezo; la ignorancia y poca apertura de la gente y más aún del personal de salud, que aún ahora a casi dos años de su diagnóstico seguimos luchando para que se cree o implemente un Centro Diabetológico Integral de Niños y Adolescentes con Diabetes tipo 1, como existe en otros países. Un centro que cuente con equipos capacitados y multidisciplinarios (médicos, enfermeras capacitadas en diabetes infantil, nutricionistas, apoyo psicológico, programas de educación y capacitación, entrenadores físicos, entre otros). Que se brinden los insumos y equipos necesarios para mejorar su calidad de vida y que no sólo sea asequible a personas que pueden obtenerlos en el extranjero o pagando cuantiosas sumas de dinero. Si bien es cierto, no existe aún una cura para esta condición, existen dispositivos que permiten un mejor control disminuyendo o eliminando las complicaciones a largo plazo.

Esto se requiere con urgencia, pues no podemos dejar a nuestros niños desprotegidos sólo por ser minoría. Estos niños y adolescentes tienen el derecho de llevar una vida plena y normal; la buena noticia es que lo pueden hacer; la mala, es que nuestro sistema de salud y en general la sociedad se los dificulta. 

Estos niños son totalmente normales, solo que vienen con “extra azúcar”, tienen derecho a una salud integral, educación igualitaria y una integración al sistema laboral como cualquiera.

Escalón cinco: Vencer miedos y tomar las riendas.

José pronto cumplirá tres años y debo decir que es un niño normal, como cualquiera de su edad, sólo que sabe que debe cuidarse en su alimentación, ponerse insulina y medirse sus niveles de glucosa. Aunque sea difícil de creer, él, a sus tres años lo sabe, y él no es el único; se calcula que hay más de 12,000 niños y adolescentes que viven en Perú con esta condición.

Nosotros queremos rendir homenaje a todos esos valientes guerreros. Nosotros como padres sólo los acompañamos en su día a día y son ellos los que hacen historia, son ellos los que nos enseñan que la vida merece ser vivida, aún con “extra azúcar”.

Quiero terminar diciendo que no seamos indiferentes, si conocemos a algún “terroncito de azúcar”, ayudémosle, no teniéndole lástima sino empatía. Nuestros niños no son diabéticos, ellos viven con diabetes, no los adjetivemos, no los encasillemos. 

Tomemos conciencia y empecemos a formar una sociedad que tome el compromiso de marcar una diferencia en la vida de estos chicos y construir para ellos un mundo más sensible a sus necesidades.

Por cierto, día a día seguimos subiendo escalones con José de la mano. Pronto él tomara las riendas y seguramente lo hará mejor que sus padres.

Terminaré con unas frases de chicos con diabetes tipo 1 que me inspiraron a hacer estas líneas:

“Para mi tener Diabetes es una nueva forma de vida, igual a la anterior pero más organizada” Fernando, 14 años, diagnosticado a los 9.

“Aún con diabetes puedo hacer lo mismo que los demás” Jacqueline, 14 años, diagnosticada al año de vida.

“La Diabetes es la forma más sana de vivir” Ignacio, 11 años, diagnosticado al año de vida.

“La diabetes no será la barrera que me impida ser un gran jugador de básquet” Luis, 12 años diagnosticado a los 10.

lunes, 1 de agosto de 2016

endocare diabetes 2016 en lima

Bienvenido mes de Agosto y con él buenas noticias para los "dulces" como yo.

Así es, casi siempre nos quejamos que nunca organizan eventos que vayan dirigidos a las personas que tenemos diabetes tipo 1 porque nuestra sociedad (al igual que muchas otras sobre todo en Latinomérica) se centran en la diabetes tipo 2 (cifras, estudios, charlas de prevención, etc) porque este tipo de diabetes es quien se lleva el mayor porcentaje de la población. - Un paréntesis - La diabetes tipo 2 puede prevenirse, la diabetes tipo 1 NO puede prevenirse, pero podemos retrasar las complicaciones de la misma llevando un buen control de la enfermedad.

Crédito: Programa del evento Endo Care 2016
Hecha la aclaración comparto con ustedes esta información que la Agencia Andina se ha encargado de difundir en los medios y es nada menos que una actividad dirigida a los pacientes y familiares de personas con diabetes tipo 1.

Médicos peruanos y extranjeros especializados en diabetes enseñarán gratuitamente a las personas que padecen esta enfermedad a prevenir la aparición de complicaciones como enfermedades cardiovasculares, ceguera, insuficiencia renal y amputaciones.

Así lo dio a conocer Helard Manrique, presidente de la Sociedad Peruana de Endocrinología, quien precisó que esta actividad se realizará el domingo 7 de agosto, en el marco del encuentro nacional denominado Endocare Diabetes, a desarrollarse ese mismo día en el Colegio Médico del Perú (CMP), en Miraflores.

Manrique destacó que Endocare Diabetes tiene como objetivo educar a los pacientes sobre el adecuado control y manejo de la diabetes para prevenir la aparición de sus complicaciones debido a que estas tienen un gran impacto emocional y económico en el paciente y su familia por ser discapacitantes.

Añadió que otro de los objetivos del encuentro es promover la prevención de la aparición de la diabetes y por ello también está dirigido a los familiares de los pacientes y a quienes tienen diagnóstico de prediabetes.

Durante la cita, los diabetólogos se reunirán con los pacientes con diabetes tipo 1 y abordarán temas como: ¿Qué sucede cuando tengo diabetes tipo 1?, la importancia del conteo de carbohidratos, la correcta aplicación de la insulina, situaciones especiales de diabetes tipo 1, talleres vivenciales sobre estilos de vida saludable, derechos y deberes de los pacientes con diabetes, y el paciente y las políticas de salud.

Endocare Diabetes se desarrollará, de 08.00 a 14.00 horas, en el Centro de Convenciones Daniel Alcides Carrión del CMP que está ubicado en la Av. 28 de julio 776 – Miraflores.

El ingreso es libre para los pacientes con diabetes tipo 1 y los pacientes con diabetes tipo 2 previa inscripción al correo: spe.lim.pe@gmail.com, para mayor información comunicarse al teléfono: 943062092.

Este encuentro ha sido coordinado con la Asociación de Diabetes del Perú, la Liga Peruana de Lucha contra la Diabetes y Endocrine Society (Sociedad Americana de Endocrinólogos), y la Coordinadora de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud, además del Rotary Club San Borja
.

Fuente: Agencia Andina

miércoles, 27 de julio de 2016

insulina: cumpleaños # 95

Un día como hoy, 27 de julio, pero del año 1921, millones de vidas fueron salvadas, incluidas las nuestras.

Héroes del mundo: Banting y Best
El 27 de julio de 1921, Frederick Banting y Charles Best aislaron con éxito la hormona que el mundo llegaría a conocer como la insulina. Las pruebas comenzaron creando síntomas de la diabetes en los perros (y si eres un fan de PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) Personas por el Trato Ético de los Animales o no, hay que ser agradecidos - pues le debemos a los Médicos y los perros que probaron en su vida - literalmente y en sentido figurado), y unos meses más tarde, las pruebas humanas se iniciaron.

Frascos de Insulina

Dentro de 18 meses, la insulina se hizo ampliamente disponible para el público (y gracias a la Universidad de Toronto, libre de regalías para las compañías farmacéuticas). Millones de vidas se salvaron y ellos fueron galardonados con el Premio Nobel en 1923.

Así que hoy en día, independientemente de si tu diabetes está jugando bien o no contigo, sólo recuerda que 95 "cortos" años atrás, si Banting y Best no hubieran cambiado el mundo, tú no estarías leyendo este post porque yo no habría estado por estos lares para poder escribirlo!

Y siendo totalmente honestos - probablemente tú no habrías estado por estos lares, tampoco, para poder leerlo!

Así que mientras muchas organizaciones e instituciones siguen recaudando fondos para encontrar la cura de la diabetes 24 x 7, los 365 días del año, recordemos de dar gracias a Banting y Best, porque sin ellos no estaríamos aquí y el mundo sería un lugar menos interesante sin las personas "dulces" como nosotros en él!

martes, 26 de julio de 2016

el estrés por la diabetes: causas, investigación y consejos sobre cómo controlarla

Artículo publicado el 14 de junio de 2016 por la American Diabetes Association - Asociación Americana de Diabetes - en su blog No más diabetes

El estrés que sentimos proviene de varias causas. A veces se debe a un suceso, como la muerte de un familiar, pero con frecuencia, se debe simplemente a factores estresantes de la vida diaria, como dinero, trabajo y otros. Además, los síntomas del estrés pueden afectar no solo la mente, sino también la salud física.

Si tiene diabetes, esto puede ser una fuente adicional de estrés y, a su vez, el estrés puede dificultar el control de la diabetes. La lista continua e interminable de cosas que debes tener en mente puede parecer abrumadora: medirse la glucosa constantemente, saber exactamente qué estás comiendo, recordar inyectarte insulina o tomar los medicamentos, ni mencionar los altibajos inesperados del nivel de glucosa en los momentos más inoportunos.

El estrés puede afectar su nivel de glucosa de dos maneras:
  1. Cuando tiene estrés, es posible que no se cuide mucho. Tal vez tome bebidas alcohólicas o haga menos ejercicio. Es posible que también olvide medirse la glucosa o planear comidas saludables, o que no tenga tiempo para ello.
  2. Las hormonas del estrés también pueden hacer que su nivel de glucosa se eleve.
Esta sensación de estar agobiado y derrotado, que es comprensible y afecta su vida con diabetes, tiene nombre: estrés por la diabetes.

El estrés por la diabetes es un tipo real y diferente de depresión. Incluso puede causar conflictos con sus seres queridos y tener un impacto en su relación con su equipo de control de la diabetes. Si su familiar, amigo o médico le pregunta constantemente cómo se siente, puede causar frustración y producir tensión entre ustedes.

Los investigadores han creado la Escala de Estrés para Personas con Diabetes (Diabetes Distress Scale o DDS) para medir el estrés que surge de los efectos emocionales y sociales de la vida con diabetes, el control diario de la enfermedad y más. Haga click en este enlace para leer más del estudio (en inglés).

Hay muchas maneras de evitar y combatir el estrés. Estos son nuestros consejos más importantes:
  • Haga actividad física – Comience a hacer ejercicio y concéntrese en otra cosa. La actividad física incluye todo aquello que hace que se mueva, como caminar, bailar o hacer jardinería. La actividad física frecuente es importante para todos, pero es particularmente importante para las personas con diabetes. Hacer actividad física también mejora el estado anímico y el nivel de estrés.
  • Forme una red de apoyo – Ya sea encuentre un grupo de apoyo por internet o cerca de usted, puede ser beneficioso hablar con otras personas que viven con diabetes o pasan por situaciones similares. Para comunicarse con la oficina local de la Asociación en caso de preguntas sobre grupos de apoyo, por favor, haga clic aquí.
  • Fije metas sensatas – Imagínese una vida saludable, de bienestar y desarrollo personal, y fije objetivos específicos, realistas, oportunos, que se puedan evaluar y alcanzar. Son ejemplos de ello preparar su almuerzo saludable tres días a la semana o salir a caminar durante 30 minutos todos los días.
  • Hágales frente a sus pensamientos – Cuando note que está pensando algo negativo, piense en otra cosa que lo haga sentirse feliz u orgulloso. Trate de memorizar un poema, una oración o una cita, o escríbase una nota y péguela al espejo con la cita. Quizá también lo ayude llamar a un amigo de confianza que lo escuche. Tres miembros de nuestro panel de lectores de Diabetes Forecast contaron sobre su experiencia con el estrés por la diabetes y cómo le hicieron frente.

Si necesita ayuda con cualquier problema relacionado con el estrés, incluido el estrés por la diabetes, pídale ayuda a uno de los miembros de su equipo de control de la diabetes. A veces el estrés puede ser tan pronunciado que usted se siente demasiado abrumado y eso interrumpe su capacidad diaria de desenvolverse. En esos casos, la terapia o asesoría puede ser beneficiosa. Tal vez aprenda maneras nuevas de afrontarlo, adopte una nueva perspectiva o encuentre maneras diferentes de cambiar su conducta.

Por favor, recuerde que no está solo. Si le gustaría hablar con alguien sobre recursos adicionales, por favor llame al 1-800-DIABETES (800-342-2383).

Todo el texto y las imágenes pertenecen a la ADA - American Diabetes Association.

viernes, 15 de julio de 2016

carta dirigida a ti...

Ya han pasado 34 años, ¿puedes creerlo? Aún no me lo creo…tanto tiempo atrás, tanto para volver al pasado y recordar que un día como hoy, 15 de julio, entraste en mi vida y en la vida de mi familia sin que nadie te invitara y mucho menos aceptara que te quedaras. 
Pero tú decidiste quedarte aunque sabías que no eras bienvenida. Pero así lo decidiste aunque por momentos te diera la espalda. 

Pusiste mi mundo de cabeza, aquel mundo que conocía y que aunque a pesar de mi corta edad muchos creen que no recuerdo, pero cómo no recordar los mejores años de mi niñez. Hiciste que tuviéramos que hacer cambios drásticos en nuestras vidas, en aquel entonces, y quizá esa fue la culpa que siempre me acompañó…hasta hace unos años atrás: que por mi culpa mi familia tuvo que cambiar lo ya conocido por algo totalmente desconocido en varios aspectos de nuestras vidas.

Durante estos 34 años hemos vivido muchas cosas juntas y es por esta razón que esta carta va dirigida a ti, mi compañera de viaje.

Créditos: Imagen de mejorconsalud.com

Hemos atravesado por muchas etapas de la vida, hemos tenido buenos y malos momentos; momentos de distanciamiento (en que yo no quería saber nada de ti y mucho menos que estuvieras presente en mi día a día); momentos de aprendizaje (claro que la que ha tenido que aprender he sido yo; yo he tenido que aprender de ti y aún después de 34 años sigo aprendiendo cada día) y aún me sorprendes - ¡¿puedes creerlo?!; momentos de comprensión; momentos de negación; así como momentos de inexplicable comunión, es decir, en que todo fluía de manera tan natural que parecía que ya éramos amigas de la vida y no sólo compañeras de viaje.

He tenido que aprender a comprenderte aunque muchas veces actúas de manera inexplicable y prefiero no desgastarme buscando un por qué. La verdad es que muchas veces eres un enigna para mi y descifrarte en todo momento resulta agotador. A veces lo he logrado y otras he fracasado...

Pero así como hemos tenido momentos malos, no puedo negar que me has enseñado muchas cosas a lo largo de este camino. Me enseñaste a ponerme en el lugar del otro, en los zapatos de las otras personas, eso que se llama empatía. Me enseñaste el verdadero significado de solidaridad, ese sentimiento que nace desde el corazón y así es cómo se comparte; me enseñaste a identificarme con el dolor ajeno, porque no soy la única que pasa por todas las cosas que una condición crónica hace que pases por.

Me enseñaste a dar la mano, porque más de una vez me la dieron a mí y eso no es fácil de enseñar en un mundo como el de ahora en el cual prevalece el egoísmo y la desidia. Me enseñaste a ser agradecida, así es, a agradecer por las oportunidades que me diste de conocer otras realidades que quizá no las habría visto sin ti; me enseñaste que siempre, siempre debía dar gracias por lo que tenía, por lo logrado y por lo que aún no conseguía.

Gracias a ti he conocido personas realmente espectaculares: niños, niñas, mamás, papás, hermanos (as), etc que quizá no hubiese llegado a conocer si no fueras mi compañera de viaje; me has enseñado el lado humano de todas estas personas y que todo lo que hacemos con, y desde el, el corazón te causa satisfacciones personales increíbles.

Claro que tuve momentos en que me dije: ¡basta! Ya no necesito que me enseñes nada más por ahora; encárgate de enseñarle a otros; pero a mí déjame en paz. Y no fue por mala onda ni nada por el estilo sino porque ya no soportaba que todo lo que estaba viviendo en ese momento tuviera tu sello, como recordándome por qué tomé o dejé de tomar ciertas decisiones; pero es parte del aprendizaje en la vida, ¿no? (estoy segura que eso me contestarías).

Tú me has motivado a emprender muchos proyectos y tomar diversos caminos en los últimos años; y eso es algo que debo agradecerte.

Hasta que la cura nos separe…aunque siendo realista creo que envejeceremos juntas y tendremos que soportarnos la una a la otra; porque si existe una cura, no creo que llegue a disfrutar de ella y liberarme de ti tan fácilmente…

¿Te preguntas si te echaría de menos?...Mmmmm, no, no te echaría de menos, pero he de reconocer que contigo en mi vida he aprendido a ver algunas cosas desde otra perspectiva; no sé si mejor o peor, simplemente de una manera diferente. Quizá soy más sensible de lo que ya era (eso no te lo estoy agradeciendo…¡ojo!) pero imagino que todo este viaje que hacemos juntas hace tantos años con encuentros y desencuentros tiene una misión en este mundo y eso es lo que sigo tratando de entender.

Me despido de ti diciéndote que han tenido que pasar 34 años para darme cuenta de muchas cosas respecto a nuestra “relación”, pero que hasta hoy este viaje ha tenido de todo un poco: alegrías, tristezas, preocupaciones, complicaciones, desmotivación, ilusiones así como desilusiones, pero es el viaje que me tocó y el camino que nos tocó andar.

Así que feliz diaversario #34 mi compañera de viaje...a soplar las velitas...sí lo sé...debemos soplarlas juntas (risas).

viernes, 8 de julio de 2016

pintemos de azul este viernes



Como nunca es tarde para motivar a seguir educando e informando a las personas acerca de la diabetes, pues les deseo un ¡Feliz Viernes Azul!...

Y recuerden que siempre hay tiempo para informar, educar, ayudar y crear conciencia acerca de nuestra diabetes para que los demás nos entiendan un poco más.
¡Feliz fin de semana en familia!

miércoles, 8 de junio de 2016

derecho a la vida

Una reflexión para hoy:



La insulina es lo que nos manteniene con vida a quienes tenemos diabetes (tipo 1, tipo 2 o diabetes gestacional), pero en muchos países es imposible el acceso a la misma. Ya sea porque el Estado no proporciona ayuda para los que menos posibilidades tienen; porque simplemente es muy cara; o como en el caso de Venezuela, no se consiguen los insumos vitales para la diabetes y otro tipo de patologías. 

La INSULINA es vida y todos en este mundo tenemos el derecho a la VIDA, por lo tanto no debe ser negada a ninguna persona. Ayúdanos a difundir este mensaje compartiendo este enlace.

Es una petición de VIDA, es un derecho que tenemos y a nadie parece importarle.

VIAL DE INSULINA = VIDA.
Esto es lo que significa para mi y las personas que tenemos diabetes tipo1 este pequeño frasco. Pues sin este pequeño frasco de insulina no podríamos vivir día tras día.


A thought for today:

Insulin (in persons with diabetes) is what keep us alive, but in many countries it is impossible to access to it. Either because the State does not provide assistance for those with fewer opportunities; because it is simply too expensive; or as in the case of Venezuela, no vital inputs for diabetes and other conditions are achieved.

INSULIN is life and everyone in this world have the right to life, therefore should not be denied to anyone. Help us spread the word by sharing this post.

It is a request for LIFE, is a right we have and nobody seems to care.

INSULIN = LIFE
This is what means this little ‪bottle‬ for me and all the people with‪ ‎type 1 diabetes.‬

viernes, 29 de abril de 2016

nuestros propios tiempos...azules

¡Feliz Viernes Azul para tod@s!
Recuerda: no te compares con los demás, pues cada uno de nosotros somos únicos, al igual que nuestra diabetes. Y por lo tanto, nuestros tiempos para llegar a las diferentes metas que nos plantea nuestra diabetes tipo 1 son distintos...
No te desesperes y confía en ti; tú tienes tus propios tiempos...y tu diabetes tipo 1 también.


¡Buen fin de semana y de buenos D - números!

martes, 5 de abril de 2016

¿una red de apoyo?

Este es un nuevo año y vuelvo a reafirmar el propósito de lograr que este blog sea un espacio en el cual podamos hacer contacto con otras personas que tienen diabetes. La diabetes es una de esas enfermedades (o tal vez todas son así, no estoy segura) donde incluso aunque tengas todas las herramientas, mecanismos y la mecánica de la misma totalmente dominados, la batalla psicológica es muchas veces desalentadora. Cada vez que mido mi glucosa con el glucómetro el resultado me conmueve emocionalmente.

Si estoy con la glucosa alta , me siento culpable. O sorprendida. O enojada. Si estoy con la glucosa baja, me siento ansiosa. Y con un poco de pánico. O confundida. Un nivel normal de lectura (de glucosa) podría hacerme sentir arrogante o exitosa. Pero todos ellos me hacen sentir algo. Y no es sólo fisiológico. 

Hay mucho involucrado en el mantenimiento diario de la diabetes que una red de apoyo o network no sólo es agradable, sino necesaria.
Es por ello, que con la ayuda de todos ustedes quisiera hacer de "diabetes a bordo: mi montaña rusa" un espacio para que todos podamos apoyarnos, ayudarnos, aconsejarnos y compartir nuestras vivencias y experiencias con nuestra compañera de viaje, la diabetes tipo 1.

Por eso búscanos, comparte tus inquietudes, miedos, dudas, haz preguntas y si no sabemos las respuestas aprenderemos juntos, pues haremos las consultas respectivas a los entendidos en la materia. Lo importante es estar unidos y no caer en la letanía de aquella frase: laisser faire, laisser passer o "dejar hacer, dejar pasar".
¡Los espero!

viernes, 25 de marzo de 2016

viernes de pascua azul

Buen día a todos, espero estén pasando unas felices pascuas y sobre todo compartiendo estos momentos con la familia, que es lo más importante y que siempre nos apoya.
Son tiempos de reflexión - sobre todo ante los acontecimientos que se están viviendo a nivel mundial - cada cual a su manera, pero de reflexión al fin y al cabo.


¡Felices Pascuas para todos en todas partes del mundo!

lunes, 29 de febrero de 2016

una semana más...pero siempre sonriendo

Estamos en el último día de este mes de febrero y a punto de iniciar un nuevo mes, marzo. Este mes sigue siendo de verano en Lima y con el fenómeno del Niño creo que tendremos este clima caluroso aún más tiempo con nosotros. La mayoría de los chicos ya entran al colegio esta semana luego de las vacaciones de verano, aunque considero que gran parte del verano lo pasarán en las aulas de clases. 

Pero no se desesperen, sobre todo los papis que saben muy bien que las glucosas de sus "dulces" hijos suelen bajar con el calor, los chicos correteando por la playa y las actividades de verano.
Pero vayamos por partes...primero pensemos en esta semana y luego ya pensaremos en el mes completo.

Para esta semana les deseo D-números (glicemias) en rango (porque cada uno de nosotros tiene objetivos diferentes dependiendo de muchos factores) y una actitud positiva ante los retos que se nos presenten.
Para mi no será semana de colegio, pero sí semana de médicos, así que a sonreir se ha dicho :)